Amparo Aguilera
Alrededor de 17 graneros podrían dejar de operar en la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas) por supuestos cobros “excesivos” de energía eléctrica que no están en capacidad de sobrellevar, advirtió a LA PRENSA Migdonio Solís, jefe de Operaciones de la empresa a nivel nacional.
Entre éstos el funcionario enumeró a los silos ubicados en Nandaime, El Viejo, La Paz Centro, Malpaisillo y Managua, cuya capacidad de almacenamiento oscila entre los 24 y 120 mil quintales de granos.
Solís expuso que en los últimos meses Unión Fenosa les está cobrando de más a través del factor de potencia, el cual —según dijo— viene siendo como una multa porque lo establecen cuando no se consume lo que se tiene demandado.
“Es decir que nos están cobrando los meses muertos, o sea los meses donde no hay cosecha y esto (el cobro) representa el 80 por ciento de la facturación, entonces nos quedan dos opciones: cerrar o subir tarifas (por secado y servicio de almacenamiento) y esto último para los productores es igual o peor que cerrar, entonces vamos a clausurar (silos)”, indicó.
Comentó que ya le pidieron a la empresa, que administra el servicio de energía, una revisión del caso.
La Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) confirmó que hoy demandará en conferencia de prensa a Unión Fenosa una revisión del gasto energético de Enabas.
“Vamos a exigirle que lo analicen y resuelvan establecer el mismo convenio que tienen con los arroceros, a quienes no les cobran en los meses donde no gastan energía, porque si Enabas cierra sus silos los productores (como los sorgueros) no tendrán donde almacenar parte de sus granos”, recalcó Manuel Álvarez, presidente de Upanic.
Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), por su parte comentó que también están dispuestos a apoyar a la empresa de alimentos que ha reiterado su propósito de capitalizarse para suministrar granos al mercado local en tiempos de escasez.
Érika Ramírez, gerente de Comunicación de Unión Fenosa, dijo que están averiguando la situación planteada por Enabas.
“Estamos indagando el tipo de factura que tienen ellos (Enabas) y si ya recurrieron a arreglos de pago con los gerentes de las zonas (donde están ubicados los silos)”, apuntó.
Aunque reiteró que los cobros de la empresa que representa están apegados a la normativa de tarifas estipulada por el ente regulador. “Es decir que no son cobros antojadizos”, puntualizó.