Debido a que no tenía puesto el cinturón de seguridad, Marvin Rodríguez fue catapultado y luego aplastado en el accidente.

Accidente enluta a familia

Un padre de familia fue aplastado por vehículo frente a sus hijos Les falló la dirección del carro cuando regresaban de paseo Carlos Martínez Morán Un desperfecto mecánico fue lo que aparentemente provocó el accidente de tránsito ocurrido ayer en la cuesta El Coyol, en Carretera Norte, que dejó una persona muerta y cuatro lesionados, […]

  • Un padre de familia fue aplastado por vehículo frente a sus hijos
  • Les falló la dirección del carro cuando regresaban de paseo

Carlos Martínez Morán

Un desperfecto mecánico fue lo que aparentemente provocó el accidente de tránsito ocurrido ayer en la cuesta El Coyol, en Carretera Norte, que dejó una persona muerta y cuatro lesionados, entre ellos dos menores de edad.

El accidente se produjo cuando el taxi placas T 92-37, descendía la cuesta y al llegar a la entrada de Las Lajas, en el kilómetro 57, sufrió un desperfecto en el sistema de dirección, lo que ocasionó que el automotor sin control se saliera de la carretera y diera varias volteretas en un tramo de aproximadamente 50 metros.

En el accidente, el conductor Marvin Antonio Rodríguez Rivera, que viajaba sin cinturón de seguridad, salió catapultado y, segundos después, su propio vehículo le cayó encima, provocándole la muerte de manera instantánea.

La esposa del fallecido, Ana Patricia Orozco Rojas, que viajaba en el asiento delantero, narró que al momento del suceso, su marido iba contándole un sueño que había tenido la noche anterior, en el que había visto su vehículo totalmente desmantelado.

“Terminando estaba de contarle el sueño, cuando escuchamos un ruido debajo del vehículo, como que algo se le había quebrado, después todos empezamos a dar vueltas. Fue horrible”, dijo.

En el asiento trasero del vehículo viajaban sus hijos, Marlon e Ingrid Orozco, de 14 y 12 años respectivamente, y su sobrina María Orozco Urbina.

Todos ellos resultaron con golpes leves en diferentes partes de sus cuerpos, por lo que fueron llevados a un centro asistencial cercano al lugar del hecho.

Orozco Rojas, de 28 años, relató entre sollozos que el accidente se produjo cuando regresaban de comprar pescados en el sector de Puertas Viejas y que cuando regresaban a Las Maderas, lugar donde residen, fue que se produjo el mortal accidente de tránsito.

Señaló que antes de regresar, sus hijos y ella estuvieron en un bar de Puertas Viejas tomándose unos refrescos y que su marido aprovechó ese momento para ingerir cervezas.

FALLÓ LA DIRECCIÓN

“Pero no venía manejando borracho. Venía sobrio porque sólo se había tomado tres cervezas. Lo que pasó fue que al vehículo se le quebró la dirección y él perdió el control”, dijo mientras se lamentaba de los golpes sufridos.

La Policía trasladó el cadáver de Marvin Antonio Rodríguez hasta su lugar de origen, porque sus familiares no permitieron que lo llevaran al Instituto de Medicina Legal.

Ana Patricia Orozco explicó que al momento del accidente viajaban a una velocidad de aproximadamente 80 kilómetros por hora y recordó el terror que vivieron sus hijos y su sobrina en el taxi, de la Cooperativa Rubén Darío, que dio vueltas en el aire y ver a su marido, antes de morir, tratando de controlar el timón.

DESFIGURADO

Después de perder el control del vehículo, Marvin Antonio Rodríguez Rivera fue catapultado y rodó por el suelo.

Se detuvo exactamente en el lugar donde el automotor realizó la última voltereta y cayó sobre su cuerpo, estallándole la cabeza y desfigurándole el rostro.

Su esposa, Ana Patricia Orozco Rojas, resultó con golpes y raspones en diferentes partes del cuerpo, pero a pesar de su mala condición no quiso separarse ni un momento del cadáver de su marido.

Aproximadamente dos horas después del hecho, la patrulla 0108 trasladó el cuerpo sin vida al sector de Las Maderas.

CURVA PELIGROSA

Personas que residen cerca de donde se produjo el trágico hecho, informaron que en ese lugar son muy frecuentes los accidentes de tránsito y consideran que por esa razón debería colocarse más señalización que advierta a los conductores la peligrosidad de la cuesta, especialmente sobre la curva que se encuentra en la entrada de Las Lajas, en la cuesta El Coyol.

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