Son antioxidantes, por lo que ayudan a retrasar el envejecimiento
Cada vez más personas tratan de alimentarse de modo tal que puedan perder peso y conservar la buena salud.
Generalmente esto significa remplazar grasas altamente saturadas y alimentos sin calorías por opciones más sanas y gustosas.
Por ejemplo, agregar almendras rebanadas, sazonadas a su ensalada en lugar de trocitos de tocino, jamón u otros bocados comunes, no sólo disminuye la cantidad de grasa saturada en el plato sino que agrega una fuente natural de grasa no saturada y saludable.
Las almendras, que son versátiles, pueden utilizarse también en arroz, vegetales, pescados y otros platos en lugar de aderezos fritos, con bajos nutrientes y grasas con alta saturación, lo que lo lleva un paso más cerca de lograr sus metas para perder o mantener peso.
Entre las nueces, las almendras son las que mayor densidad de nutrientes tienen; ofrecen, por ejemplo, magnesio, proteínas, cobre, riboflavina, fibras, calcio y grasa monoinsaturada.
De igual modo, son una excelente fuente de vitamina E. Estudios han señalado que este antioxidante ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento y a prevenir enfermedades cardíacas.
De acuerdo a la Asociación Americana del Corazón, este alimento puede reducir, en forma significativa, el nivel del colesterol malo. Cuantas más almendras se usen en lugar de productos con grasas altamente saturadas, mayor será la posibilidad de reducir el colesterol. Una dieta controlada en grasa saturada y enriquecida con almendras, entre otros alimentos, consigue una reducción del colesterol en una forma importante.