El líder político

Armando Lau Gutiérrez

La especie humana ha sabido subsistir a través de los siglos, a pesar de los embates de destrucción y muerte que le han hecho pasar los malos líderes o tiranos. Las acciones egocentristas de poder absoluto han dejado penurias y sufrimiento en todo el planeta. Un ejemplo de ello fue Adolf Hitler quien impuso la doctrina ultra-nacionalista y racista del nazismo, fue responsable de la muerte de millones de judíos y provocó la II Guerra Mundial.

Las guerras han dejado dolor y sufrimiento. El poder político absolutista, religioso y armamentista ha degenerado negativamente en la historia de la humanidad; imponiéndose el egocentrismo aniquilador y, por ende, el barbarismo animálico entre los hombres. Los buenos líderes. A pesar del deterioro material, social y económico que han dejado las guerras en todo el planeta, han sabido sobreponerse a las adversidades por el buen desarrollo socioeconómico de los países afectados. Por eso es importante saber elegir inteligentemente a los líderes políticos para la buena conducción del país.

Poder absolutista: Cuando la organización política de un partido llega al poder con ambiciones absolutistas y personalistas, la alta dirigencia designa los puestos gubernamentales dictatorialmente, no teniendo conocimiento de ello los demás miembros activistas del partido. Es por eso que se hace difícil, por no decir imposible, que la persona destinada a ocupar la primera magistratura de la nación no reúna los requisitos de un real y verdadero líder. Por ese desconocimiento de la mayoría de los miembros del partido se pierde la social democracia y con ello se aferra el personalismo ambicioso, centralizando los poderes del Estado. Toda la estructura principal del Gobierno se presta para que los funcionarios financieros y los administradores de justicia se preocupen más por tapar el desorden social y económico que deliberadamente crea el sistema corrupto que velar porque los programas sociales financieramente lleguen a su objetiva realización. Estos resultados son perjudiciales y destructivos para el desarrollo social y económico del país. Y, por ende, despierta la desconfianza de los cooperantes a nivel internacional.

Pensar con sensatez. Es sumamente importante que la alta organización política del partido, piense con sensatez y seriedad cuando seleccione y elija a sus candidatos para ocupar cargos en la administración pública. La alta dirigencia política debe desligarse de ese egocentrismo personalista y dar libertad de elegir a todos sus miembros. Por una gobernabilidad sana, emprendedora, con justicia social, un líder se consagra y se admira por sus dotes humanistas.

Un real y verdadero líder político fue el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.

El autor es empresario y teósofo

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