Pactistas pasan factura

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Pactistas pasan factura





La rapidez con que los diputados liberales y sandinistas han dictaminado y están aprobando la iniciativa de reforma constitucional, a fin de suprimir de la Constitución el derecho de los medios de comunicación a la exoneración de impuestos para la introducción de maquinarias, refacciones, papel, tinta y otros insumos, es una clara muestra de que hay una intención deliberada de atentar contra la libertad de expresión y de prensa.

Ciertamente, apenas la semana pasada fue presentada dicha iniciativa de reforma constitucional auspiciada por el diputado sandinista Bayardo Arce —quien fuera el comisario de la comunicación “revolucionaria” durante la dictadura totalitaria de los años ochenta y es considerado como el enemigo número uno de la libertad de prensa—, y ya está lista para ser aprobada la próxima semana.

Como dijimos en el comentario editorial del jueves de la semana pasada (Ahora van contra la libertad de prensa), a nosotros no nos ha causado extrañeza esta iniciativa de reforma constitucional contra la libertad de prensa. Pero en el extranjero la gente democrática no lo puede creer. Mejor dicho, no les extraña que los sandinistas arremetan contra la libertad de prensa, pues cuando gobernaron de manera totalitaria en los oscuros años ochenta impusieron la censura y suprimieron medios de comunicación. Lo que les sorprende es que personas que se dicen liberales —o sea los diputados del PLC—, se presten por el motivo que sea al juego macabro del partido totalitario.

También les cuesta creer —a las personas democráticas de otros países—, que se pueda dictar una reforma constitucional con el propósito expreso de dañar a determinados medios de información —en este caso LA PRENSA y el Canal 2 de Televisión—, y que con tal de lograr su objetivo no les importe perjudicar también a medios de comunicación que simpatizan con ellos.

Pero desgraciadamente ésta es la realidad de Nicaragua. Da tristeza reconocerlo, pero mientras la democracia avanza en las Américas —con las excepciones de Venezuela y Cuba—, y se crean mejores condiciones legales y políticas para que los ciudadanos ejerciten plenamente el derecho a la libertad de expresión y de información, en Nicaragua está ocurriendo todo lo contrario.

En realidad, las cúpulas del FSLN y el PLC están pasando la cuenta a los medios de comunicación independientes que han criticado la corrupción y el pacto. Quieren restringir la circulación y difusión de los medios de prensa independientes para reducir su impacto en la conciencia ciudadana. Pretenden impedir la libre diseminación de las ideas y opiniones, limpiar el camino —impidiendo o minimizando las críticas y denuncias— de lo que aún queda por venir del arreglo de Arnoldo Alemán con Daniel Ortega para imponer la dictadura bicéfala, autoritaria y corrupta de la colusión FSLN-PLC.

Por otro lado, los diputados del FSLN y el PLC mienten cuando dicen que sólo en Nicaragua las empresas de medios de comunicación no pagan impuestos, y que por esta exoneración los propietarios de medios se han enriquecido. Si así fuera, ¿por qué quebraron el diario sandinista Barricada y el periódico arnoldista La Noticia, que también se beneficiaron con la exoneración constitucional? La verdad es que LA PRENSA es un periódico exitoso porque es ético y libre, a diferencia de aquéllos que estaban subordinados a las malas causas del totalitarismo, la mentira y la corrupción.

En cuanto a que sólo en Nicaragua hay exoneraciones para los medios, es otra mentira de los diputados pactistas. En El Salvador, por ejemplo, los medios están exonerados no sólo en la importación de maquinaria e insumos sino también en la venta de los ejemplares de los periódicos, inclusive no pagan impuesto sobre la renta, sólo sobre la venta de los anuncios. En Honduras los diarios únicamente pagan impuesto sobre la renta. Y en Costa Rica la venta de los periódicos está exonerada y se pagan los impuestos por los anuncios, como cualquier otro negocio.

El principio democrático que se aplica en estos casos es que los medios de comunicación paguen la menor cantidad de impuestos posible, por el interés social que representan en la difusión de la información, de las opiniones, así como en la generación de educación y cultura en términos generales. Pero, ¿qué van a entender de esto los diputados libero-sandinistas de Nicaragua?

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