Fermín A.Pineda Vanegas
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La actitud hace la diferencia
Fermín A.Pineda Vanegas
La actitud hace la diferencia. Así de sencilla y poderosa parece ser esta afirmación, sin embargo quisiera agregarle que no es suficiente. No es suficiente para mejorar nuestras vidas en el entorno en que vivimos y nos desarrollamos. Para esto necesitamos educación y me refiero a buena educación. Por eso me gusta insistir en que la mejor y más valiosa riqueza que puede tener un país son la calidad de sus recursos humanos y no necesariamente la abundancia de sus recursos naturales.
Aquí llegamos al punto clave de condición básica para el desarrollo de la sociedad. El contenido de la educación que se transmite a diario en las aulas a todos los jóvenes, y aún mucho mas importante con qué metodología se imparten estas clases. Sin lugar a dudas muchos ya hemos leído sobre ejemplos de pequeños países, que contando con tan pocos recursos naturales han alcanzado niveles de vida muy altos por el empuje de su fuerza laboral, a partir de la inversión muy inteligente y sistemática en sus programas de educación. Y en Nicaragua se está haciendo algo al respecto. Ya el MECD inició el proceso de transformación de la Educación Básica, proceso que todos debemos apoyar. Me refiero a docentes, instituciones que trabajan muy estrechamente con el Ministerio de Educación del ámbito privado y de gobierno. La semana pasada se pudo observar un claro ejemplo de todo esto, cuando se organizó en un hotel capitalino la etapa final de la III Feria Nacional de Ciencia y Tecnología con el apoyo determinante del Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología y de un banco privado muy sólido. Fue muy satisfactorio ver a tantos jóvenes entusiasmados presentando sus trabajos y proyectos de investigación en muy estrecha colaboración con sus profesores y tutores. Me llamó muchísimo la atención que la mayoría de las investigaciones realizadas tenían que ver con problemas y soluciones de las comunidades locales de origen de los estudiantes. Problemas y soluciones de protección del medio ambiente, algunos resaltaban los atractivos turísticos de la zona, que para muchos sinceramente ni siquiera sabíamos que en esa región existían bellezas naturales en aguas termales y todo el potencial turístico que esto representa.
Aquí en este punto es muy importante reconocer dos cosas valiosas. Primero, la temática que mantiene ocupado al estudiante en su investigación, y segundo el despertar de una actitud hacia la investigación por parte del docente como una herramienta poderosa de enseñanza y aprendizaje.
Sobre la temática, recuerdo lo que me dijo un alumno: nosotros mismos tenemos que buscar soluciones y no esperar que vengan de afuera a rescatarnos, a hacer estudios sobre los atractivos de mi lugar cuando el que mejor conoce estas cosas somos nosotros, los que aquí vivimos. Tiene razón. El que vive en su comunidad conoce mejor los problemas y las soluciones. Sólo es cuestión de salir de la inercia y ponerse a investigar y así se le dedica más tiempo a la lectura, menos tiempo a la televisión, más tiempo a los buenos hábitos, menos tiempo a la vagancia.
Con respecto al despertar de la actitud hacia la investigación es algo que los docentes tienen un papel fundamental para saber dirigir el interés y mantener el entusiasmo en sus estudiantes.
El autor es director de Proyectos de la Secretaría Ejecutiva del Conycit