El buen pastor cuida a sus ovejas

José JoaquínQuadra Cardenal*

Roman, Times, serif»>
El buen pastor cuida a sus ovejas


José JoaquínQuadra Cardenal*




A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César: sencilla y profunda respuesta que Jesús diera a mal intencionada pregunta.

La poca cultura política que tenemos, para desgracia de los nicaragüenses, nos ha llevado a través de la historia a resolver nuestros problemas por métodos violentos y no con métodos cívicos y civilizados.

En vez de usar la razón usamos la ofensa, en vez de resolver cambio de autoridades por el sistema del voto en un proceso electoral limpio y transparente, lo hemos resuelto o por medio de las armas y grandes guerras civiles entre nosotros mismos o por grandes fraudes electorales.

En el quehacer religioso de los nicaragüenses, el pueblo en su totalidad cristiano, nos encontramos con el mismo problema: la falta de cultura religiosa.

Con frecuencia leemos, vemos o escuchamos en los medios informativos: se celebró misa en la Catedral de Nandaime, de Rivas o de El Viejo, cuando esta Eucaristía se celebra en un templo hermoso y muy conocido en el país, ignorando que Catedral es el templo ubicado en el lugar donde reside el Obispo de la Diócesis.

Se afirma: el jefe de la Iglesia Católica, el Obispo tal, desconociendo que el único jefe que tienen todos los obispos del mundo en estos momentos, es Su Santidad el Papa Juan Pablo II. Todos los obispos son independientes y autónomos dentro de la porción territorial señalada y conocida eclesiásticamente como Diócesis.

Sabemos que hay dignidades o títulos especiales, como cardenales, arzobispos, que no significa que son más que obispos.

Por esta falta de cultura religiosa se dan informaciones que confunden a la feligresía y debilitan y dañan a la Iglesia.

No es extraño, por eso, pero sí censurable, que los miembros del Consejo Supremo Electoral corran a donde el Cardenal, Arzobispo de Managua, a ponerle queja sobre opiniones vertidas por el Obispo de la Diócesis de Granada y encargado interinamente de la Diócesis de Chontales.

A quien deberían de haber visitado los miembros del Consejo Supremo Electoral es al Obispo de Granada, y preguntarle cuáles son los elementos de juicio que él tiene para hacer esas afirmaciones.

No olvidemos que el Obispo de Granada es autónomo y que es pastor de sus ovejas encomendadas a él, y que una de ellas fue muerta y otras burladas y defraudadas en sus derechos expresados en el voto ciudadano. ¿Acaso esta privación de una vida y burla de los Derechos Humanos no son parte de la protección que el pastor tiene que hacer al velar y proteger a sus ovejas? ¿No es acaso un derecho divino la vida de un ser humano?

Con frecuencia vemos también que un ciudadano supuestamente cristiano católico, cuando pretende ocupar algún cargo dentro de las instituciones del Gobierno, corre a donde una autoridad religiosa a saludarlo como para que el pueblo se confunda y crea que llevan el respaldo y bendición de esa autoridad.

¿Correrán de igual forma como cristiano católico a la Iglesia para asistir a la misa dominical y fiesta de guardar? ¿habrán cumplido con el sacramento del matrimonio? ¿se confesarán y comulgarán al menos una vez, por la Cuaresma y Pascua Florida? ¿cumplirán con el séptimo y décimo mandamiento? A nosotros nos pueden engañar, pero a Dios no.

Recordemos , sobre todo los funcionarios públicos, la sentencia divina que Jesús dejó como guía: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”.

La reciente jornada electoral nos ha dado una gran lección y una gran oportunidad de reflexión para que seamos mejores cristianos y, como consecuencia, mejores ciudadanos.

* El autor es historiador granadino

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí