La renovaciónes una necesidad

Alfonso Efraim Castellón Ayón

Cuando un general pierde una batalla lo primero que hace es buscar la causa. Identificada ésta pasa revista a la tropa pidiendo explicación al responsable de cada frente. Luego pone a la orden de su superior la renuncia a su cargo, con su Estado Mayor. El superior preparará a los nuevos cuadros que habrán de enfrentarse a la próxima batalla.

El PLC acaba de perder una batalla. Culpar al presidente Enrique Bolaños y su Apre es infantil. Hay que implementar un mecanismo viable dentro del partido para que no se pierdan elecciones y lo único que se me ocurre es democratizarlo y renovar su dirigencia. Por tanto es de suma importancia hacer un alto en el camino; con prudencia y valentía partidaria pedir a los responsables, sacrificio y buena voluntad en esta nueva recomposición. No se puede seguir de muralla china ante las críticas constructivas. La derrota debe enseñarnos a reconocer que hay que seguir construyendo “puentes y no paredes”, es importantísimo.

En el PLC existe muy buena levadura y no voy a salir con el cuento “de que hay que desarnoldizar el PLC”. Hay que practicar la democracia sería más bien el lema. El PLC puede funcionar sin “dedos mágicos”. Es hora de que personas liberales de verdad se involucren más en política pensando en Nicaragua, sacrificando el tiempo que tienen en asistir a charlas políticas, reuniones y otras actividades que se viven en los partidos.

Para los que se abstuvieron es menester ofrecer propuestas de las que ellos piden. No podemos ignorarlos o seguir usando su voto. El doctor Arnoldo Alemán está allí porque sus “paniaguados” así lo quieren. Les hace mucha sombra afuera, así pueden figurar con tranquilidad. Es una lástima que no pueda entenderlo. ¿Qué otra cosa podemos pensar los que de lejos observamos el teje y maneje del PLC?

Se acabó el cuento de la corrupción. ¿Quiénes más corruptos que los amigos de lo ajeno que ya todos conocemos? Sin embargo, se pavonean con el botín (le llaman “recupere”) mientras nosotros ya lavamos nuestra ropa sucia en público. Ellos no, y todavía se dan el lujo de llamarnos ladrones siendo que estos “querubines rojo y negros” son los responsables de tanto atraso, pobreza y opresión que sufre nuestra Patria. Que dónde están los pelecistas preguntó una persona a quien le guardo mucha estima y cariño. Le contesto sin ser “ista”, pero liberal “de a de veras”: estamos asimilando la lección para aprender de nuestros errores y no repetirlos, como suelen hacer los “camaradas” cuando llegan al poder.

Los actuales dirigentes (cúpula) del PLC, en honor a la memoria de los pro hombres liberales como Francisco Castellón, Máximo Jerez, José Santos Zelaya, José María Moncada, José Madriz y Ramiro Sacasa Guerrero, deberían hacer un profundo análisis de la situación actual. Sin olvidar que los hombres pasan, pero las instituciones quedan.

¡Urge renovar los cuadros políticos con savia nueva! Hay que evitar la derrota en las (elecciones) nacionales democratizando al PLC.

El autor es abogado, partidario liberal

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