Es conveniente dejar buena reputación

Migdonio Blandón B.

Cuando alguien en su vida ha hecho de ella un cúmulo de promesas incumplidas, que utilizándolas con audacia politiquera le han servido de escalones para alcanzar cimeras posiciones de liderazgo en determinada política sectaria y controla con astucia maquiavélica un amplio e importante sector gubernamental, aún conociendo su falacia quisiera que algunas de sus declaraciones se enmarcasen en la verdad.

De manera específica me refiero a reciente declaración del diputado Daniel Ortega, de que su bancada legislativa no respaldaría la destitución del Presidente de la República, esperando al final de su período y que actuarían después al comprobársele el supuesto delito. Si lo aseverado fuese verdad, sería lo conveniente para mantener el orden institucional, tan necesario para el buen funcionamiento del gobierno y del país en general.

Ya es tiempo no sólo de que dejen gobernar en paz a don Enrique, sino también que despojándose de intereses ególatras y sectarios, se le de la oportunidad de hacer realidad su plan de gobierno, con la aprobación de proyectos de ley que van en pro del exclusivo beneficio de todos. Vale la pena considerar que nadie se lleva nada material y si no se tiene interés en lo espiritual ni la patria, tiene mucho valor la reputación que se deja.

Quienes no le dan la debida importancia a valores morales y cívicos ni a sí mismos se dan valor y si ellos no se lo dan, mucho menos que lo den a otros. El exagerado materialismo se concentra en el propio ego y regularmente es piedra de tropiezo que entorpece proyectos de gobierno tendientes a coadyuvar al bienestar de la ciudadanía, como lo hace el actual, al luchar con integridad para erradicar la corrupción y propiciar medios para, erradicando la miseria que es su causa, dignamente salir de la pobreza

Es penoso que habiendo tanta necesidad y tanto quehacer, en el ámbito nacional haya a la vez tanta apatía, yoquepierdismo o desinterés. Clara muestra de ello es la masiva abstención en las recientes elecciones. Es verdad incuestionable el lema de un noticiero radiofónico que dice: «La culpa no es de los que se equivocan, la culpa es de los ausentes»; y aunque duela, también que:»Los pueblos tienen el gobierno que se merecen».

Es cierto que en lo humano no hay nada perfecto. Todos continuamente cometemos errores, pero con el libre albedrío que Dios nos ha dado, si auscultando nuestra conciencia al detectarlos nos damos cuenta que al persistir en ellos, tarde o temprano el daño que se hace siempre rebota y en cuanto más perdura, es como bomba que a su tiempo hace explosión pero si arrepintiéndose cambia de actitud, la misericordia divina apaga la mecha

Al haber pasado los recientes comicios electorales, como el titular del Ejecutivo lo sugirió, es muy necesario el Diálogo Nacional, siendo prioritaria la agenda ya propuesta, haciéndola extensiva a otros puntos de interés nacional. Sobre todo, que lo que se acuerde debidamente consensuado, no sea en nada tergiversado. Es imprescindible despojarse de todo lo sectario e identificados con los colores de la patria, hacer por ella algo positivo, para que las generaciones venideras aplaudan y no repudien la reputación que se deja.

¡Que DIOS nos libre de la ceguera espiritual, la apatía y bendiga nuestra patria¡

El autor es miembro de Eduquemos.

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