- Detenido pasó llorando en toda la audiencia
Fátima Tórrez González
Freddy Briceño Briceño, de 18 años, acusado de robo con intimidación, logró que la Juez Sexto Penal de Audiencia no lo mandara a la cárcel al demostrar que es estudiante universitario.
Desde que las autoridades del Distrito Cuatro de Policía remitieron a Briceño a los Juzgados capitalinos, acusado de robo con intimidación, éste no dejó de llorar.
La progenitora del acusado le daba consuelo como a un niño, mientras esperaba que se realizara la audiencia. La madre del acusado impedía que los reporteros gráficos le tomaran fotos a su vástago, mientras lanzaba una serie de amenazas.
ARRESTO DOMICILIAR
La juez Margarita Romero, concedió darle el arresto domiciliar a Briceño, al comprobar que asistía a clases en la Universidad Politécnica de Nicaragua. Sin embargo lo obligó a presentarse dos veces al despacho judicial a firmar tarjeta de asistencia, de lo contrario le cambiará la medida cautelar y pasará a La Modelo.
La Fiscalía acusó también por el mismo delito a Gerald Anzategui Ortega, de 21 años. Los perjudicados son Santiago Domingo Carrusa, de 49 años, propietario de la Distribuidora Carrusa La Grande, ubicada en el Barrio Santa Rosa, de donde presuntamente los acusados se llevaron seis mil córdobas en efectivo y prendas de valor.
Otro de los ofendidos es Miguel González Sánchez, quien fue despojado de mil 500 córdobas en efectivo.
Según el Ministerio Público, los hechos se dieron el pasado 21 de octubre a las 6:00 p.m. cuando los acusados, en compañía de un sujeto aún no identificado, entraron de forma violenta al local, con armas de fuego y obligaron a los clientes a tirarse al piso.
En las pruebas que presentó la Fiscalía ante la juez, constan las actas de reconocimiento de reo que hicieron las víctimas quienes señalan a Briceño como la persona que apuntó con el arma de fuego a uno de los ofendidos. Luego los acusados salieron huyendo en un vehículo azul sin placas.