La esperanza liberal

Alfonso Efraim Castellón Ayón

Recientemente tuve el honor de ser invitado para dirigir unas palabras en la inauguración de la casa de campaña del Grupo de Unión Liberal, que trabaja a favor de la fórmula de Pedro Joaquín Chamorro y Haydée Ozuna, para la Alcaldía de Managua.

Ver los rostros de tanta gente humilde del pueblo, de ese soberano que con sus votos escoge a las autoridades locales y nacionales; de ese conglomerado de seres humanos que no importándoles el desempleo y las dificultades económicas se lanzan en apoyo de su candidato para tratar de llevarlo hasta la silla edilicia, me emocionó.

Resalté la importancia de que en estos duros momentos la humanidad se encuentra amenazada por el terrorismo y no podemos darnos el lujo de permitir que personas sin escrúpulos puedan manejar tan importante plaza municipal; haciéndoles notar que Managua necesita de un hombre que como luchador por la libertad que es, alce esa bandera roja para continuar la labor de esos alcaldes liberales que supieron embellecer y proteger nuestra comuna.

Puede ser brillante la despedida de un alcalde que por asuntos de aspiraciones presidenciales trata de vestirse de gala, usando a “la novia del Xolotlán” como trampolín político.

Pero ni mil títulos inventados ni esa sonrisa para la exportación podrán convencer a un pueblo que conoce el disfraz que usa el adversario político; de los mil colores para engatusar a un pueblo harto de sus peroratas y discursos cansones en plazas públicas. Para mí no existe la menor duda de que Pedro Joaquín Chamorro Barrios representa la esperanza del liberalismo y por ende del pueblo de Managua.

Hemos perdido la cohesión de esa fuerza que avanza por causas de alianzas peligrosas. Pero hoy tenemos la oportunidad de levantar el estandarte que nos lleve a recuperar Managua en noviembre del 2004 y el poder político en el 2007.

Nuestra ropa sucia ha sido lavada en público y no en nuestra casa. Esperamos que el adversario lave la suya, y pague su cuenta también, ya que todavía siguen impunes e inmunes.

La llama que encendió el fuego de la rebelión vino de un Chamorro y la que arderá para rescatar la Alcaldía de Managua vendrá de otro, con la diferencia de que hoy vivimos dentro de un clima de paz relativa y no en los albores de la noche obscura.

No podrán hacer campaña intimidatoria o difamatoria porque el candidato es un hombre íntegro con un historial político valioso, a pesar de las influencias caudillistas que no afectan su rectilínea conducta. Tal como la honorable ex Presidenta lo manifiesta públicamente al endosar su voto por el hijo amado.

A los managuas les recuerdo que hay que votar por Pedro Joaquín para obtener un triunfo arrollador. Necesitamos recuperar Managua primero y luego consolidar el triunfo en las nacionales.

De esta manera el liberalismo continuará las obras de progreso para bienestar de todos los nicaragüenses. Solamente el PLC ha sido capaz de derrotar cuatro veces al FSLN. Esta vez el cuento de la corrupción no les funcionará.

Las mantas azul y blanco, manipuladas por la izquierda frentista a través de sus movimientos de agitadores profesionales no tendrán cabida. El mismo lobo que Francisco de Asís quiso cristianizar ayer, volverá a sus andanzas cuando no pueda recuperar el poder que un día le permitimos detentar los nicaragüenses.

Por la recuperación de la Alcaldía los liberales deben votar por Pedro Joaquín y su fórmula.

El autor es Abogado y Notario

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