“Me parece que es mejor que haya cuatro magistrados de la Corte que se desagregan de las Salas y se dedican exclusivamente a eso (al Consejo), y sólo integran Corte para los fallos de los recursos por inconstitucionalidad en Corte Plena”, anotó.
Ya hay un principio de especialización. ¿Qué pudo avanzarse más?, pero de todas maneras se avanzó con respecto a lo que había hasta hoy”, añadió.
EL DOBLE SISTEMA
Un segundo punto objeto de discusión, según Serrano Caldera, es el referido al ingreso extraordinario a la Carrera Judicial.
La actual ley establece que los nombramientos se harán por concurso, pero uno de cada cinco magistrados de Apelaciones, y dos de cada cinco jueces de Distrito entrarán por un sistema extraordinario, es decir “van a aplicar el mismo sistema que existe actualmente”.
“Esto no deja de tener ciertos problemas: primero introduce un doble sistema, es decir preserva, aunque sea ya mucho menos, la influencia que existe en el sistema actual; y en segundo lugar, no deja de introducir la duda de que si no se violenta el principio de igualdad ante la ley. ¿Por qué unos van a tener que hacer exámenes para optar al mismo cargo y otros no? Simplemente porque la Corte los nombró”, observó.
LO ENMENDABLE
Pese a esas debilidades, Serrano Caldera razonó que la nueva ley supera el sistema como está actualmente, aunque insistió que bien pudo avanzarse más, dentro de los límites que otorgaba la Constitución.
Puso como ejemplo que el Consejo bien pudo haber sido integrado por dos magistrados de la CSJ —entre ellos su presidente—; dos abogados propuestos por asociaciones de abogados y escogidos por la Asamblea Nacional; y un decano de lista remitida por el Consejo Nacional de Universidades, y escogido también por el Parlamento.
“El que llegue al Poder Judicial es porque pasó sus pruebas y da la talla en los requisitos que la ley establece y que el Consejo, a través del tribunal examinador, ha valorado con reglas y sistemas perfectamente establecidos, que tiene la competencia para ingresar al Poder Judicial”, apuntó.
Serrano Caldera no compartió el criterio de algunos magistrados que alegaron inconstitucionalidad el integrar el Consejo con miembros que no fueran de la Corte.
Asimismo, anotó que para ingresar a la Carrera Judicial bien se pudo establecer un porcentaje de 60 por ciento al examen, 20 por ciento a probidad y mérito de honestidad personal, y 20 por ciento a títulos académicos, obras publicadas, ensayos publicados, entre otros.
LA LEY IDEAL
El jurista Alejandro Serrano Caldera dijo que sólo una reforma a la Constitución puede transformar cualitativamente el sistema judicial del país, al permitir crear una serie de órganos independientes de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Sugirió, por ejemplo, crear un Consejo Nacional de Magistratura, como órgano independiente de la CSJ, el cual tendría como objetivo separar de manera clara e indubitable dos cosas: la administración de justicia, y la gestión administrativa y financiera del Poder Judicial.
Propuso, además, crear una Corte o Tribunal Constitucional, para que sea el órgano especializado dedicado única y exclusivamente a resolver los recursos constitucionales, como recursos por inconstitucionalidad y recursos de amparo.
«En este segundo punto habría una separación de lo que es la jurisdicción constitucional y de lo que es propiamente el aspecto jurisdiccional judicial», explicó.
Asimismo, sugirió establecer la colegiación profesional, de forma tal que exista un Colegio Nacional de Abogados, que asuma algunas de las funciones que tiene la CSJ en este momento, como por ejemplo la autorización del ejercicio profesional, como existe en otros países.
Serrano Caldera también propuso establecer una especialización en el último año de la carrera de Derecho, o bien una especialización al concluir la carrera de Derecho. Eso implicaría una reforma al sistema educativo en las universidades.
«Como quinto punto se podría pensar en una separación en lo que es la abogacía, el notariado —estableciendo un Colegio Notarial—, y la Carrera Judicial. Lo cual especializaría las funciones de cada quien, y evitaría que en un momento dado se crucen intereses», indicó.
«Estos son aspectos técnicos que permitirían de alguna manera perfeccionar el sistema judicial y el ejercicio profesional», sostuvo.