Peter R. Bernal.
La palabra más usada en el lenguaje electoral es la que identifica al voto “indeciso”. En otros países se le ha llamado de muchas maneras: “los agachaditos”, “los tapaditos”, la “franja gris” y muchos otros que dejo a la imaginación creativa de los comentaristas, críticos, voceros, analistas, es decir, la flora y fauna del género político.
Pero voy a las realidades del momento. Empiezo por señalar cierta confianza que tengo en el encuestador John Zogby, el único que predijo casi con exactitud matemática el voto popular en las elecciones presidenciales de 1996 y 2000 y que hasta incursionó en la contienda por la Alcaldía de Miami Dade, prácticamente dando en la diana en los primeros lugares. En su reciente encuesta publicada hace unos escasos días con un muestrario de 20 mil 900 votantes, junto al famoso analista Mark Williams, ha encontrado que hoy solamente el 2.4 por ciento de ese universo se encuentra verdaderamente indeciso entre el presidente George W. Bush o el senador John F. Kerry. Según Zogby, en los cien millones (más o menos) de votantes que han acudido a las urnas nacionalmente a las últimas elecciones presidenciales, o sea unos 2.6 millones de ciudadanos se encuentran hoy en una especie de zona de penumbras o “twilight zone” como el título de la serie de ciencia ficción del cineasta Alfred Hitchcock. En otras palabras, en la clásica cerca.
¿Quiénes son estos señores “indecisos”? Usando números redondos el 54 por ciento de ellos son hombres, 60 por ciento están casados, 79 por ciento son blancos. De ellos el 64 por ciento afirma tener un título y casi un 30 por ciento dice tener alguna educación universitaria. Estos votantes rechazan identificación con partidos, el 46 por ciento se dice moderado, el 20 por ciento conservador y el 10 por ciento es liberal-progresista. En los temas más controversiales, el 43 por ciento se opone al aborto libre, el 37 por ciento cree en la libre elección. El 50 por ciento favorece el uso de armas de fuego, el 19 por ciento favorece el matrimonio de homosexuales, el 36 por ciento está de acuerdo con uniones civiles y el 38 por ciento quiere prohibir nupcias entre personas del mismo sexo. Un análisis profundo señala que en lo general puede considerarse que están en el mero medio.
En este apoteósico muestrario que hace palidecer cualquier otro sondeo de opinión, el 47 por ciento se muestra insatisfecho con la guerra de Irak a la que consideran como “el mayor fracaso de Bush”. Otra preocupación para el ocupante de la Casa Blanca es que el 56 por ciento de los indecisos piensa que el país va en la dirección equivocada y sólo el 19 por ciento entiende que va en buen camino. Pero el Presidente también tiene ciertos puntos fuertes con este grupo. El 51 por ciento tiene una opinión favorable de él, las dos terceras partes dicen que les gusta Bush como persona y el 46 por ciento afirma que mostró liderazgo después del 11 de septiembre.
Por su parte el aspirante del partido demócrata. Kerry. tiene oportunidades y desafíos. Su mayor obstáculo es que algo más de la mitad (5 por ciento) dice no agradarle. Ahora bien, sólo el 3 por ciento de estos votantes dice que se decidirá entre estos dos candidatos una semana después de la ya realizada Convención Republicana, (aprovechando la coyuntura, una nueva encuesta Zogby, después de este evento político, sitúa a Bush, con un 46 por ciento y a Kerry con el 44 por ciento). Continúo: el 32 por ciento de estos importantes votantes indecisos dice que tomará partido, después de los tres anunciados debates presidenciales y el 13 por ciento espera hacerlo cuando estén esperando en línea para votar. ¿Qué les parece? Será una larga noche esperando resultados y el conteo de los votos electorales.
Al analizar algunos detalles de esta monumental encuesta, encuentro, para mi admiración, “dulces para todos”. Veamos. Estos votantes están sumamente preocupados (25 por ciento) sobre si van a perder sus empleos. Al 13 por ciento de éstos les gusta las carreras de automóviles. El 40 por ciento sintoniza FOX News para ver las noticias, mientras que el 28 por ciento prefiere CNN o MSNBC. Éstas son cadenas de televisión por cable. El resto (32 por ciento) prefiere las cadenas nacionales.
Y siguen los datos curiosos. Están divididos entre Abraham Lincoln y George Washington como el mejor Presidente. Prefieren los perros sobre los gatos en proporción de dos a uno. Los vídeos o cintas DVD es de tres a uno sobre los VCR. Gustan de las papitas fritas de McDonald sobre las de Burger King por cinco a uno. En cuanto a música, el 28 por ciento prefiere el Rock & Roll, el 20 por ciento la clásica, el 17 por ciento el jazz y un 11 por ciento la “country” o guajira. Sólo el 1 por ciento se queda con la “hip hop”. Entre estos indecisos prevalecen numéricamente los nacidos bajo los signos de Libra, Virgo y Capricornio. Los menos son Piscis, Sagitario y Aries. ¿Quiénes de éstos se van a decidir más rápido? Según Zogby son los que tienen entre 30 y 49 años. Los menos serán los mayores de 65. Mientras más ingresos económicos tenga la persona indecisa, más difícil será conseguir su decisión final. El 35 por ciento de ellos dicen ganar más de 75 mil dólares al año y el 27 por ciento dice ganar alrededor de los 50 mil dólares. En cuanto a región geográfica, el 33 por ciento vive en el Este y el 31 por ciento en la zona central y los Grandes Lagos. En el Sur sólo vive el 17 por ciento y en el Oeste el 18 por ciento. Hay otros más confusos. Si se trata de énfasis en los temas de campaña Kerry es el favorito, si se habla de valores morales o de liderazgo entonces gana Bush. Pero en estos asuntos ni Zogby ni Williams dicen tener ni la menor idea de cómo esto afectará la decisión final de estos votantes. Entre los indecisos hay más que vieron el filme La pasión de Cristo que Fahrenheit 911 ¿Qué tal?
A pesar de que faltan semanas para la elección presidencial Bush y Kerry van a pasar su tiempo luchando para ganar hasta la última hora este pequeño pero importante sector, que da indicios de no ser convencido fácil o rápidamente. Los que radican el la zona central y los Grandes Lagos son los que probablemente decidan la elección, pues es allí donde las diferencias entre los dos candidatos son menores, revelándonos de paso, una vez más, que estas elecciones no son posibles de predecir hoy. Los estados de Ohio, Michigan, Missouri, Pensylvania, Wisconsin están incluidos entre los llamados battleground states o estados donde se librará con mayor intensidad la gran batalla de estas importantes y polémicas elecciones del 2004. Espero que estos datos ayuden a meditar y tener un sentido mayor de la realidad nacional.
El autor es analista internacional.