Evelyn Martínez
“Las palabras que no cuadran con los hechos carecen de importancia”. Ernesto “Che” Guevara
En declaraciones brindadas a principios de agosto, en Santo Domingo, República Dominicana, donde estaba finalizando el rodaje de su película The lost city (La ciudad perdida), el actor cubano Andy García hizo afirmaciones que denotan su ignorancia con relación a Cuba al aseverar de manera redundante:
1) Mi deseo máximo es una Cuba libre y lamento que en mi país no exista actualmente libertad para criticar. 2) Como no se puede ir a una Cuba libre, sí se puede ir a una República Dominicana libre. 3) A diferencia de Cuba, en Estados Unidos se puede hacer una película en la que criticas a quien tú quieras sin caer preso. 4) Una Cuba libre es mi deseo máximo.
El señor García debiera darse cuenta que académicos, intelectuales y artistas norteamericanos tienen una opinión muy diferente. Solamente para mencionarle algunos hechos recientes:
Como producto de la reciente medida del gobierno de Bush, los responsables de un programa académico que incluye a alumnos de 115 universidades de EE.UU. para cursar estudios en Cuba, exigió a la administración Bush la derogación de las nuevas restricciones que impuso sobre los viajes a la isla. Según aseguró la licenciada Diane Appelbaum, directora de Educación Médica en Cooperación con Cuba, con sede en Atlanta, Georgia, tanto los profesores como los educandos norteamericanos tienen “el derecho de estudiar en Cuba. El ejercicio de esa prerrogativa contribuye a las competencias de los futuros profesionales de la salud en EE.UU. y actúan en beneficio de la salud de ambos pueblos”.
El proyecto, que ofrece cursos electivos en Cuba para estudiantes de medicina, enfermería y salud pública, vio eliminadas sus actividades de intercambio profesional a partir del 15 de agosto pasado. Los 45 estudiantes de EE.UU. que se encuentran actualmente en La Habana en coordinación con el Ministerio de Salud cubano, explicó la profesora, serán los “últimos que podrán disfrutar de estos cursos”.
En la Fiesta del Caribe celebrada en Cuba en el pasado mes de julio, en la que participaron intelectuales de EE.UU., éstos expresaron su rechazo a las recientes medidas dictadas por George W. Bush contra Cuba. Durante un encuentro con el Ministro cubano de Cultura, Abel Prieto, condenaron las nuevas regulaciones. Bush no es un presidente legal, afirmó Julie Belafonte, esposa del famoso actor y cantante Harry Belafonte, aludiendo así a las fraudulentas elecciones que lo llevaron al poder. El Congreso norteamericano no le ha declarado la guerra a Cuba —añadió—, voces en ese órgano abogan contra el bloqueo. Otros participantes norteamericanos, así como de distintos países que asistieron a la Fiesta del Fuego, expresaron su disposición de continuar viajando a Cuba y sortear los obstáculos legales para tomar parte en encuentros donde la cultura se sobrepone a cualquier maniobra política.
Robert Redford, promotor del cine independiente, promocionó recientemente la película Diarios de motocicleta, centrada en los viajes de juventud del guerrillero argentino-cubano Ernesto “Che” Guevara, presentándola personalmente en Cuba en enero pasado.
Por lo arriba expresado, es lamentable que el señor García esté influenciado y alienado de manera tan negativa con relación a su país, cuando debiera sentirse orgulloso y reconocerle a Cuba sus logros en todos los ámbitos como lo ha mostrado su reciente participación deportiva en las Olimpíadas 2004, donde quedó undécima, sólo superada por grandes potencias industriales.
Por otro lado, afirmó que entre sus futuros proyectos está el de dirigir un filme ambientado en Cuba sobre la vida del escritor estadounidense Ernest Hemingway.
¿No cree el señor García que para hacer honor a la memoria de este gran escritor que amó a Cuba entrañablemente, debiera filmarla en esta bella isla? Estoy segura que el Gobierno cubano no le pondría ningún tipo de restricción. Lo insto a que haga la prueba.
La autora es actriz y cantante