Una nueva educación garantizará objetivos del milenio

Eduardo López Herrera

Roman, Times, serif»>
Una nueva educación garantizará objetivos del milenio


Eduardo López Herrera




No sé hasta dónde los compromisos firmados por los gobiernos en las cumbres mundiales sobre los problemas que aquejan a la humanidad, tienen un verdadero seguimiento, son de estricto cumplimiento o simplemente se dejan a la decisión de cada gobierno cumplirlos o no. Probablemente las resoluciones de estos foros en la práctica ya hubieran resuelto en parte los complejos problemas que hoy se viven en los llamados países en vías de desarrollo, en los que se incluye a Nicaragua.

Los objetivos de desarrollo del milenio tienen su génesis en septiembre del año 2000, en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, en la que los líderes del mundo, según se señala en el documento oficial de la cumbre: “Convinieron establecer objetivos y metas mensurables, con plazos definidos para combatir la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación del ambiente y la discriminación contra la mujer”.

Para Nicaragua los objetivos y metas antes señalados son de primer orden, tomando en cuenta los factores estructurales relacionados con la realidad socioeconómica del país. No obstante, considero que la educación es un elemento transversal determinante en la búsqueda de esos objetivos, que nos puede permitir salir del atraso y la pobreza y proyectar un desarrollo sostenible con mayor equidad.

Un sistema educativo que proyecte integralidad nos acercaría a los objetivos y metas que tanto deseamos alcanzar. Un estudio de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) señala que las opciones para no caer en pobreza disminuyen en la medida que aumentan los niveles de escolaridad; en este sentido, la inversión en educación es fundamental frente a los objetivos de desarrollo del milenio, que en nuestro caso particular debe ser ahora o nunca, porque esta sociedad del conocimiento avanza de manera muy rápida y si nos quedamos es para siempre y con un déficit histórico como nación muy difícil de solventar.

Sólo con una educación con visión de futuro es que podremos enfrentar las asignaturas pendientes que como país tenemos y que los objetivos de desarrollo del milenio demandan solución, por lo tanto, para nuestro país, y para los diferentes sectores interesados en el progreso y desarrollo, se trata de tomar la decisión política estratégica, de hacer de la educación en los diferentes niveles, el factor determinante para que el siglo XXI no sea un siglo perdido para el país y las nuevas generaciones.

El autor es miembro de la Asociación para el Desarrollo de Nicaragua-Estelí

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí