Gobierno arriesga la ayuda internacional

Manuel Castillo Fletes

En un abierto menosprecio a lo que piensen los donantes, a lo que mandan las leyes y a los efectos negativos que el retiro de la ayuda internacional pudiera significar, el Gobierno, prepotente como ha sido su característica, pretende trasladar a sangre y fuego las Gerencias de Acueductos Rurales (GAR) al Fondo de Inversión Social para la Emergencia (FISE).

El actual Gobierno, desprovisto totalmente de la sensibilidad social que requiere el pueblo de Nicaragua, busca a como sea y en contra de lo que sea trasladar los Acueductos Rurales a una institución que no tiene ni la estructura ni los mecanismos adecuados para recibir y manejar apropiadamente semejante responsabilidad social.

Pasando por encima de más de un millón de campesinos que se benefician hoy (por fin) de agua que es apta para el consumo humano, atropellando a 172 familias que podrían quedar en el desamparo al perder el empleo esa misma cantidad de trabajadores, pisoteando la Ley Creadora de Enacal que le da la responsabilidad de estos acueductos a las autoridades de la Empresa Aguadora, el Gobierno, en su afán de despedir a trabajadores, no mide las consecuencias que significa poner en peligro la ayuda internacional.

Ni la misma Ley de Servicio Civil y la de Carrera Administrativa han detenido al gobierno del señor Enrique Bolaños en su afán de destruir sindicatos y despedir trabajadores; aunque esto ponga en riesgo la salud de los campesinos nicaragüenses.

Es incomprensible y detestable que alguien en su afán de reducir las responsabilidades del Estado quiera trasladar la GAR a una institución que haría las obras tres veces más caro que como las construye Enacal, todo esto en detrimento de los beneficiados que verían truncados sus sueños de tomar por fin agua potable.

Hay insatisfacción de los donantes por la forma precipitada, ilógica y nada transparente ni formal en que se pretende trasladar esta ayuda al Fise; pues este organismo no garantiza que estos recursos destinados exclusivamente para agua y saneamiento sean correctamente utilizados, entendiendo que Nicaragua es un país con grandes necesidades.

Las GAR en Enacal han demostrado eficiencia, capacidad y efectividad de llegar a la población y así lo prueban las más de 5,000 firmas de comunitarios que obran en mi poder, así como las cartas de 12 alcaldías que también reconocen el trabajo de Enacal. Entonces, ¿qué afán mueve al Gobierno de pasar las GAR al Fise si ésto sólo consecuencias negativas puede traer?

Si lo que yo digo en este artículo es mentira, que lo demuestren. Y les advierto que cuando dejen el Gobierno los acusaré por las consecuencias negativas que este traslado ilógico y arbitrario traiga consigo.

¡Cuidado se pierde esta ayuda internacional!

El autor es Secretario General del Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT)

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