Emilio Álvarez Montalván
El ritmo exageradamente lento con que se construye la carretera Ticuantepe-Masaya despierta muchas críticas, convirtiéndose en un tema de interés nacional. Se trata de una ruta importante, con fallas que deben, no sólo explicarse sino remediarse. Preocupación natural, pues baste recordar la ruta Nejapa-Izapa, que a los seis meses de ejecutada se deterioró tan gravemente que se planeó reponerla totalmente. En ese caso nunca se dieron explicaciones ni se aplicaron multas.
En cuanto al atraso que arrastra el tramo Ticuantepe-Masaya prometido en 20 meses y contratado en 22.5 millones de dólares, lleva seis de iniciado ( 1 de enero del 2004), o sea, ha transcurrido el 33.3 por ciento del tiempo estipulado cuando apenas se ha construido el 3.6 por ciento de la obra. Aún más, hasta la fecha, Hispánica recibió 3.8 millones de dólares, equivalente al 15 por ciento de la suma total (fijada en 22.5 de dólares). En otras palabras, necesitará 18 millones para finalizar el 96.4 por ciento del tramo Ticuantepe-Masaya.
Pareciera que el problema que tiene Hispánica es o falta de efectivo por usar fondos que empleó en otras necesidades, o bien que teniendo guardado el resto del dinero lo gasta a cuenta gotas, temeroso de invertir más en maquinarias y personal. En cualquier caso le espera multas por incumplimiento. Según lo convenido, la penalización es de 0.02 por ciento del valor del contrato por día demorado, durante el primer mes, y 0.035 por ciento por el segundo mes en adelante. En otras palabras, le caería a Hispánica una multa de 4,500 dólares por día por los primeros 30 y 7,875 dólares a partir del comienzo del segundo mes, según avales del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria.
La pregunta que sigue es: ¿quién es el culpable de esa lentitud? Hasta la fecha se ha acusado al MIT. Sin embargo, se necesita dos para bailar un tango. El uno (el contratista) pecó por acción al ser negligente y el otro por no informar de inmediato a la ciudadanía el retraso de Hispánica. Con ello quiero decir que si bien la carga principal cae sobre Hispánica por ser la ejecutora del proyecto, la parte del MIT se reduce a haber asumido la defensa de Hispánica, convirtiéndose en “relacionista público” de ella. Actitud cambiada recientemente al señalar el MTI la responsabilidad de la constructora, mejorando la imagen del ministro Solórzano.
La siguiente pregunta es: ¿por qué sucedió esa parsimonia? Para empezar, fue muy baja la cotizacion de Hispánica en seis millones menos que su competidora Ferrovial (CSS). Era previsible que eso le traería problemas. Es lo más probable que calculó mal, creyendo que los precios entonces bajos del alquiler de equipo y material, se mantendrían, lo que no sucedió.
Para reparar el daño el MTI está exigiendo a Hispánica más máquinas de las que tenía programada, mayor cantidad de personal, una trituradora y una mezcladora de cemento, que no han llegado, para acelerar el proceso que lleva tres meses de retraso. El otro punto surgido a última hora es que Hispánica insiste en un adendum por valor de tres millones de dólares para financiar el mayor grosor de la capa de asfalto, alegando aumento del tráfico. En el fondo lo que busca Hispánica es disponer de recursos extras, pues el volumen del tráfico en el trazo Ticuantepe Masaya es menor en el trazo construido. Es una petición improcedente que debe desestimarse. Suena al subterfugio usado en el trazo Managua-Ticuantepe, donde se elevó tres veces el costo previsto al agregar adendum a última hora.
En conclusión, debe haber mayor supervisión del MTI a esas obras financiadas y amarradas de antemano y supervisadas por organismos de la misma nacionalidad del Estado prestatario (FED). En cuanto a la elaboración del diseño del trayecto, se siguieron las especificaciones elaboradas por TYPSA (española) que no dejaron dudas sobre profesionalidad y transparencia de todo el proceso. Lo que resta es mayor firmeza del MTI en hacer cumplir a Hispánica su compromiso y al Banco de Vizcaya que permanezca alerta, pues habrá de pagar las multas incurridas.
El autor es analista político