Medicina interna

Dr. Vicente Maltez Montiel Por medio de una ley, cuya propuesta se ha introducido a la Asamblea Nacional, se pretende hacer desaparecer o controlar el fenómeno de las pandillas que en número de 265 (8,250 miembros) opera en nuestro país. Se trata de una ley en la cual parece prevalecer el interés punitivo o de […]

Dr. Vicente Maltez Montiel

Por medio de una ley, cuya propuesta se ha introducido a la Asamblea Nacional, se pretende hacer desaparecer o controlar el fenómeno de las pandillas que en número de 265 (8,250 miembros) opera en nuestro país. Se trata de una ley en la cual parece prevalecer el interés punitivo o de castigo más que eliminar las raíces sociales y estructurales que condicionan el surgimiento y existencia de estas formas de organización social juvenil.

Estudiosos mexicanos señalan que las pandillas o bandas son “una forma ultra moderna de la lucha por la sobrevivencia” y han surgido “como una respuesta a la falta de expectativas de empleo, como alternativa paralela de socialización y como estrategia de vida frente a una sociedad cuyas estructuras constantemente los marginan”.

En lo organizativo la banda es una agrupación solidaria que cumple hacia adentro con una función integradora y afuera con una función impugnadora de los adultos. La pandilla irrumpe como una expresión de búsqueda de espacios para expresarse y compartir con sus iguales sobre sus necesidades de empleo, diversión, deserción escolar, falta de dinero, etc. y es en la resolución de estas problemáticas sociales que se podrían superar las manifestaciones delictivas que conllevan estos grupos. Tampoco olvidemos el fracaso de nuestro sistema democrático que ha incumplido múltiples promesas electorales de tipo socio económico dedicadas a la juventud.

El proyecto de ley antipandilla dice: “Se prohíbe la existencia de pandillas o grupos juveniles delincuenciales”… lo que sugiere claramente que el legislador cree poder transformar esta conflictiva faceta de nuestra sociedad por medio de un decreto. Olvida la sociología, el derecho comparado, la experiencia de otros países y el principio jurídico que establece que el derecho no puede superar la realidad, pues ésta existe y seguirá existiendo independientemente de nuestra voluntad.

Especialista y profesor de Medicina Interna.

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