María Antonia López M.
Ha sido el creador del Código de Ética Empresarial, una de sus principales tareas en el seno de los empresarios vinculados fuertemente con Estados Unidos. Considera que su aplicación es necesaria para promover los negocios que podrían establecerse con los acuerdos de libre comercio
Con 52 años de vida, Enrique Pereira es por segunda vez el presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham). Es el único hijo de la familia que decidió regresar a Nicaragua después del triunfo electoral de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro.
Consideró que Nicaragua tenía posibilidades de hacer algo distinto a lo sucedido en la década de los años ochenta y había decidido recuperar algunas propiedades que poseían anteriormente y que habían sido expropiadas en ese período.
Tiene una formación muy estricta, derivada de los años que cursó en la Academia Militar en Missouri, Estados Unidos, donde fue insertado por la familia Bolaños Geyer.
“Recuerdo que cuando me fui para allá quería comprar unos zapatos, y no sabía inglés, entonces don Enrique Bolaños (el actual Presidente de Nicaragua), me dijo que fuera solo, cuando llegué le dije al vendedor “I want coffe shoes”, en vez de decir brown y por eso cada vez que me ve, me dice “coffe shoes”.
Poco después del terremoto de 1972 regresó a Nicaragua, luego se fue a España becado para estudiar obras urbanas, y luego a Inglaterra donde estudió la carrera de ingeniero constructor.
El hecho de venir a Nicaragua fue una decisión difícil de tomar….
Sí, fue difícil porque nadie de mi familia estaba aquí, había un ambiente hostil. El gobierno sandinista estaba en su apogeo, las asonadas eran mensuales. Cuando vine, lo hice porque mi esposa tenía un trabajo como secretaria en una oficina de la Embajada Americana en Nicaragua y a mí me habían dado un trabajo en la Alcaldía de Managua, el doctor Arnoldo Alemán y José Rizo Castellón.
Y también había logrado recuperar una casa. Fui a golpear la puerta de una de las casas que había sido tomada y la persona que estaba era el doctor Eduardo Molina Palacios, conservador.
Le dije: “Mirá Eduardo me quiero venir a Nicaragua y están carísimas las casas, pero sin esta casa no me puedo venir”, porque el sueldo de la Alcaldía era sumamente bajo y también el de mi esposa, ganando como secretaria bilingüe.
Yo me quedé sorprendido porque me dijo: “En dos meses te entrego la casa, yo estoy ocupando tu casa, porque si no me la piñateaba yo, lo haría otro, y mi intención fue agarrarla yo para entregártela una vez que regresaran”.
Cosas como esas fueron las cosas que hicieron que quisiera regresar.
Podemos decir que usted es una persona de carácter fuerte en algunos momentos
En el sentido de cuando me propongo algo lo logro, porque soy persistente, consistente, sacan de mí cualidades que no sé qué tengo, como lo de recuperar las propiedades. En ese sentido soy como un bulldog.
Esto podría ser una de las características que fortalece el hecho de que vayan naciendo líderes en el sector empresarial, porque de pronto se repiten las mismas personas, pero últimamente se notan nuevos rostros dirigiendo…
En Amcham hemos tratado de que cambien esos rostros. Éste es mi segundo año en la Presidencia acordado con los directores, porque en un primer período no se puede hacer mucho, solamente sirve para saber lo que está sucediendo y nos hemos puesto como meta que no se pase de los dos años.
¿Qué fue lo que encontró cuando alcanzó la presidencia de Amcham por vez primera, y ahora que corre en su segundo período. Está el país en las mismas condiciones, ¿ustedes como Cámara han cambiado?
Pues la situación del país y como Cámara, hay cambios. En materia económica hemos logrado ingresar a la iniciativa HIPC, se han terminado las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (Cafta en inglés). Sólo con eso se abren tremendas oportunidades para tener nuevos préstamos, y además se abre la posibilidad de vender al mercado más grande del mundo.
La ventaja de tener a los nicaragüenses en Estados Unidos, nos da la oportunidad del mercado cautivo, para el comercio y el turismo.
¿Qué influencia puede tener Amcham en el desarrollo económico que se espera?
Uno de los fines de la Amcham es promover los negocios entre Estados Unidos y Nicaragua y un sueño hecho realidad es el Cafta, porque nos quita las barreras comerciales. Amcham ha sido facilitador en las negociaciones. El equipo negociador fue excelente, y Nicaragua logró el mejor tratado de todo Centroamérica.
Para aprovechar esto nosotros hemos estado trabajando en entrenar a la gente preparando a los empresarios para cuando se abran las puertas de Estados Unidos, y hemos visitado a diferentes congresistas sobre la conveniencia para ambos lados.
¿Podría ser que debido a la cantidad de nicaragüenses que viven en el Estado de Florida en Estados Unidos, éste sea la puerta de entrada o el nicho más importante de mercado con el Cafta?
Creo que tenemos mayor ventaja que los otros centroamericanos, al igual que los salvadoreños, eso nos va a ayudar, pero también hay otros productos que tienen aceptación y hay que saber mercadearlos.
¿Realmente se espera que haya mucha inversión una vez entrado en vigencia el Cafta?
Definitivamente. Creemos que principalmente de gente que quiere hacer negocios entre nicaragüenses y de Estados Unidos, también los asiáticos y los europeos, que quieren venir a instalarse aquí.
¿Cómo miran ustedes el clima de negocios de Nicaragua, con el marco legal actual?
Si comparamos a Nicaragua con Centroamérica, se podría decir que es aquí donde las instituciones donde el Poder Judicial, Legislativo y Electoral es lo más débil. Es una de las desventajas que tenemos, porque van a ver los problemas que tenemos y van a preferir a otros países donde estas instituciones sean más fuertes.
Hay muchas cosas que el Gobierno y los empresarios tenemos que hacer para prepararnos y nosotros hemos tratado de ayudar en esto creando un código de ética porque el Cafta va a querer lidiar con países que tengan ética empresarial.
Es uno de los primeros pasos que vamos a dar, luego vienen una seria de seminarios para que se cumpla. La otra cosa que estamos trabajando es la ley de arbitraje, ya que la institución judicial es bastante débil y debemos resolver nuestras propias querellas.
Pero también es necesario apelar a la moral individual de las personas, en ese sentido, ¿ustedes están trabajando para que se hagan negocios transparentes?
Correcto. Nos estamos comprometiendo y hemos dicho que estamos interesados en luchar contra la corrupción, vamos de la mano con el Gobierno y ellos tienen que hacer lo mismo. Es una lucha fuerte por cambiar años, generaciones, costumbres. Tenemos que cambiar todos. En eso va a ayudar mucho al Cafta porque exige mejorar las condiciones laborales y cuidar el medio ambiente.
En Nicaragua es muy frecuente que los intereses económicos prevalezcan sobre la legalidad, entonces, ¿dónde cabe la ética empresarial?, cuando se han presentado casos de actitudes monopólicas que dan lugar a la competencia desleal. Si empiezan a llegar las inversiones y en el país no hay condiciones reales para aceptar esa competencia, ¿quién va a querer venir?
En este documento intención decimos que rechazamos todas esas prácticas que no son éticas. Ahora comienza la etapa de trabajar, vamos a hacer seminarios para que nos entrenen.
La situación del país no está muy bien, todo parece indicar que el final del año no cerrará con altas cifras, porque hay factores externos que también están incidiendo negativamente, como altos precios del petróleo. ¿Qué se puede hacer en el país en los próximos meses?
Seguir trabajando en estas cosas que hacemos como el Código de Ética, que pase la Ley de Arbitraje. Solicitar a los diputados que pasen las leyes necesarias para que el país camine, que trabajen y se olviden de los intereses personales. Otro que nos trae oportunidades son los Fondos del Milenio donde fuimos aceptados que puede traer gran cantidad de dinero a Nicaragua.
A propósito de ese fondo, ustedes están trabajando de la mano con el Gobierno, porque mientras no se presenten los proyectos y sean aprobados, no habrán desembolsos del Fondo del Milenio.
Definitivamente.
¿Ya tienen propuestas concretas?
No. Todavía no, pero conversando con la directiva Amcham, se puede usar ese dinero para financiar viviendas de clase obrera y media, además para el entrenamiento técnico para el sector construcción, porque crea fuentes de empleo multiplicables.
Se dice que la base del desarrollo es la educación. En Nicaragua la educación técnica es muy baja. ¿Cómo se puede hacer un esfuerzo conjunto para que el país realmente haga una inversión real en ese sentido?
Aquí se tendría que hacer una reingeniería de los fondos que se utilizan para educación. Y si es necesario hacer cambios constitucionales se deben hacer para cambiar las distorsiones de usar dinero para producir profesionales que salen a un mercado que no los va a absorber.
EL DINERO ES ARISCO
Enrique Pereira, presidente de Amcham, sostiene que el sector privado es muy valiente, pues dice que está invirtiendo en el país pese a la situación.
“Veo gente invirtiendo, como el edificio del Grupo Pellas, el Hospital Metropolitano, en Metrocentro, pero el dinero es arisco, si venís a un país donde el mismo Gobierno te cambia las reglas de un día para otro”.
Recuerda que “recientemente en un estudio que hizo la Agencia Internacional de Desarrollo (AID), se dice que el Gobierno no respeta los contratos firmados entre partes, que deberían ser ley”.
“Nadie va a ir de loco a pelearse con el Gobierno, es difícil meterse en el sistema judicial para pelearse con el Gobierno, por eso creo que somos valientes por estar aquí”, añade.
CONSTRUCTOR DE PROFESION
Nació el 7 de junio de 1952.
Hijo de Daysi Solórzano, deportista y reina de clubes en Nicaragua, casada con el ingeniero Enrique Pereira, conocido como “El Tiburón Pereira”.
Realizó sus estudios primarios en el colegio Centroamérica.
Cuando estaba en tercer año ingresó a una academia militar en Estados Unidos.
Estudió en España, encargado de obras urbanas.
Luego se fue a Inglaterra a hacer la carrera de ingeniero constructor.