- O’Neill y Bryant fueron mortíferos
EFE
MINNEÁPOLIS.- El alero Kevin Garnett puede ser el Jugador Más Valioso (MVP), pero el pívot Shaquille O’Neal y el escolta Kobe Bryant son la pareja más dominante de la liga y lo demostraron al combinarse para 50 puntos que le permitieron a los Lakers de Los Ángeles ganar 97-88 a los Timberwolves en el primer partido de las finales de la Conferencia Oeste.
La victoria no sólo puso a los Lakers con 1-0 en la serie al mejor de siete sino que además los dejó con la ventaja de campo y el mensaje de que son sin discusión el equipo a batir.
O’Neal, como se esperaba, fue una fuerza imparable bajo los aros y sus 27 puntos, 18 rebotes y cinco asistencias, no dejó ninguna duda de su protagonismo y estrella del partido.
“Siempre dije que estaba listo para cuando llegasen las finales y hemos comenzado a demostrarlo”, comentó O’Neal. “Todo el equipo está mentalizado para conseguir los triunfos que nos pongan en las Finales”.
Bryant tampoco quiso quedarse atrás y con 23 puntos, seis asistencias, tres rebotes y tres tapones volvió a ser el complemento ideal para el juego dominador de O’Neal.
Pero todavía iba a estar el apoyo del veterano alero Karl Malone, que sin la presión de ser el líder, se siente mucho más cómodo, aportó 17 puntos, 11 rebotes y cuatro asistencias para ser el tercer pilar en el que se cimentó el triunfo de los Lakers.
El factor sorpresa volvió a protagonizarlo el base reservas Derek Fisher, que ante el fallo de nuevo del veterano Gary Payton, aportó 14 puntos, que fueron decisivos para los Lakers, que tuvieron un 47.4 por ciento de acierto en los tiros de campo, el 40 en los triples y el 73.9 desde la línea de personal.
De nuevo Fisher con un triple decisivo cuando quedaban 58 segundos para finalizar el tiempo reglamentario le dio a los Lakers la ventaja de siete que iban a ser la definitiva.
¿Y KEVIN GARNETT?
El alero Latrell Sprewell lideró el ataque de los Timberwolves con 23 puntos, pero Garnett no fue factor al quedarse con sólo 16. El base Sam Cassell tampoco lo hizo bien en el ataque y se quedó con 16 puntos, ocho asistencias y un rebote.
El pívot Michael Olowokandi hizo un buen trabajo en el marcaje sobre O’Neal hasta que tuvo fuerza física y sus 10 puntos y 11 rebotes en 33 minutos ayudaron a su equipo, pero no lo suficiente para contrarrestar la producción del pívot más dominante que hay.