Evaluaciones educativas en los medios de prensa

Josefina Vannini*

Los sistemas nacionales de evaluación educativa latinoamericanos nacieron durante la década de los noventa respondiendo a una necesidad crucial para las políticas educativas: contar con información apropiada acerca de los conocimientos y competencias que los niños y jóvenes adquieren a partir de su participación en los centros de enseñanza.

En Nicaragua, si bien en 1996 se realizaron pruebas nacionales de matemáticas y español para 4to. grado de primaria y 3er. año de secundaria, los resultados de dichas pruebas fueron poco divulgados y desconocidos hasta para las personas que trabajan en puestos clave y que son tomadores de decisiones en materia de política educativa dentro del MECD.

En noviembre del año 2002 se aplicó una prueba nacional estandarizada en las asignaturas de español y matemáticas a una muestra de estudiantes de tercero y sexto grado de primaria, basada en los nuevos estándares, la cual representa un gran adelanto porque permite medir con regularidad el resultado más importante de la educación: el aprendizaje de los alumnos. La mala noticia es que los resultados muestran que la mayoría de los jóvenes examinados tienen un dominio limitado de los contenidos del currículo evaluado. Estos resultados fueron muy poco divulgados por los medios de prensa.

Según un reciente documento titulado ¿Cómo aparecen los resultados de las evaluaciones educativas en la prensa? del Grupo de Trabajo sobre Estándares y Evaluación en América Latina y el Caribe, PREAL/GRADE, la justificación para la creación de unidades de evaluación de logros de aprendizaje se basa en: a) Contribuir a la mejoría de la calidad y equidad del sistema educativo, b) Entregar información relevante, válida y confiable para la toma de decisiones de política educativa, y c) Promover la mejoría de las prácticas de enseñanza en las escuelas.

Casi todos coinciden en la necesidad de difundir y utilizar la información recogida para rediseñar o ajustar políticas, planes, programas y prácticas pedagógicas y de gestión escolar, sin embargo los mecanismos específicos y efectivos de divulgación y aprovechamiento de los resultados han sido deficientes y la confianza depositada en las evaluaciones puede ir decreciendo si no se toma en serio la dimensión central de las mismas: la divulgación y uso de los resultados.

Los medios de prensa son el principal vehículo para divulgar las evaluaciones. Muy pocas personas recurren al Ministerio de Educación para conocer sus resultados, sin embargo al ser un tema relativamente nuevo y complejo existen problemas en los modos en que sus resultados son abordados y transmitidos a la opinión pública por los medios de comunicación, tanto por falta de conocimiento de los medios como por la torpeza con la que los ministerios entregan los resultados.

Muchos países de la región llaman a una conferencia de prensa y entregan un comunicado con un resumen ejecutivo de los resultados. En muchos casos los medios se limitan a publicar los comunicados; en otros, interpretan los datos tratando de convertirlos en noticia aunque no necesariamente dichas interpretaciones se deriven de los datos. En otras ocasiones, hacen entrevistas a funcionarios del Gobierno o a personas involucradas con las evaluaciones para que comenten los resultados.

Lo cierto es que los medios tienden a destacar los aspectos negativos porque consideran que los positivos no son atractivos para los lectores y con esto se da por agotado el tema, de manera que muy de vez en cuando se citarán algunos datos en otros artículos en otro momento.

Pero, ésta es la dinámica utilizada para presentar información no solamente sobre el sector de educación sino sobre otros campos también. Sin embargo la complejidad de los resultados de las evaluaciones educativas y la falta de conocimiento de los periodistas que cubren la educación impide que estos resultados tengan el impacto esperado: concienciar y movilizar a los diferentes sectores para que se involucren en la mejora de la calidad de la educación. Contrariamente a esta función, la difusión de resultados se revierte en contra de los ministerios y se comienzan a buscar culpables, se desacredita el sistema educativo en general y el sentimiento de que por mucho que se haga no se llega a ningún lado.

En los próximos días, Eduquemos invitará a los periodistas que cubren el sector de educación, en los diferentes medios de comunicación, a un taller en el cual se les entrenará a analizar documentos e investigaciones importantes para redactar noticias con objetividad y a aprender a seleccionar las cifras y datos que verdaderamente que hay que destacar para medir el progreso, el estancamiento o el retroceso de la educación en el país.

* La autora es directora ejecutiva de Eduquemos

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