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¿Hasta dónde llegaremos? Es la pregunta que nos hacemos cuando observamos el rápido desarrollo de las telecomunicaciones en el mundo: teléfonos celulares con radio, cámara fotográfica, pantallas de televisión o internet. Sistemas de radio comunicadores, teléfonos satelitales y convencionales sin fronteras, masificación de las emisoras de radio comerciales y no comerciales, señales de televisión cada vez más perfeccionadas etc, etc, etc, son parte de los avances de la nueva era tecnológica a nivel mundial.
Dentro de todo este desarrollo Nicaragua no podía quedarse atrás y aunque ingresamos tarde a este acelerado e irreversible proceso, hemos alcanzado en este momento importantes adelantos no sólo en Centroamérica, sino que mundial.
La modernización de este sector en Nicaragua se inicia en 1994, con la separación de las funciones de operación y regulación las cuales quedaron plasmadas en la Ley General de Telcor, un año después, incidiendo en rubros en los cuales nos encontrábamos atrasados, como era la telefonía básica, la celular, radio comunicación, internet y emisoras de radio y televisión, entre otras.
La sustitución de tecnología análoga por digital de los sistemas de comunicación de telefonía básica, permitió dar saltos cualitativos, pasar de 40 mil líneas a principios de la década del noventa a casi 750 mil líneas fijas y móviles en la actualidad, siendo lo más importante la cobertura geográfica lo que ha permitido a nuestra población acceder a dichos servicios a través de la inversión privada con el apoyo y garantía que ofrece el Gobierno a través de su ente regulador.
Sectores como la radiodifusión y la televisión han tenido valiosos cambios en los últimos 10 años. Actualmente el país cuenta con más de 200 estaciones de frecuencia modulada contra dos que había a principios del noventa.
La televisión abierta ha ampliado su cobertura en zonas geográficas estratégicamente importante para la nación lo que ha permitido la elaboración e implementación de proyectos conjuntos para beneficiar las áreas de salud y educación especial en las zonas rurales.
Pero este proceso de modernización no termina todavía. Falta mucho por hacer frente a la próxima apertura total del mercado de telecomunicaciones que marcará una mayor oferta en los servicios de telefonía básica de larga distancia nacional e internacional, competencia que redundará en una importante oferta de nuevos servicios con tarifas muy competitivas.
Los tratados de libre comercio vendrán a ampliar la oferta de servicios que mejorará sustancialmente el acceso de la población a nuevos modelos y a sistemas de comunicación que permitirán darle un mejor valor agregado y a la modernización de los negocios automatizando actividades en el comercio, la banca, gestión privada y pública, que beneficiará a la población no sólo en la rapidez y eficiencia, sino también en los costos.
Hay grandes y nuevas oportunidades para Nicaragua debido a la inversión extranjera en este sector y el mayor crecimiento que ayudará produciendo en los servicios móviles celulares y el mejoramiento en la prestación de servicios de multimedia sobre las redes existentes las que sufrirán una transformación a plataformas de multi-servicios que beneficiarán especialmente las redes móviles y televisión por cable.
La disminución de los trámites burocráticos, el fomento de la eficiencia de la gestión pública y privada, la reducción a barreras de acceso a los mercados son puntos importantes en los cuales se basa el desarrollo de este sector y proveerá horizontes más seguros y confiables en la nueva era tecnológica que estamos viviendo.
La autora es Directora de Relaciones Públicas e Internacionales de Telcsor.