Doctor Vicente Maltez
Las caídas de los miembros de la tercera edad (mayores de 60 años) son dolorosas y peligrosas para la vida por sus graves consecuencias. Al abuelito que se ha caído no hay que recriminarlo, sino llevarlo de inmediato a su médico de cabecera.
Favorecen estos accidentes la osteoporosis o pérdida del hueso y la tendencia a las caídas. Después de los 40 años los varones perdemos uno por ciento anual de masa ósea. Las mujeres menopáusicas pierden tres por ciento anual por varios años y luego disminuye.
Una pobre ingesta de calcio, tabaquismo, abuso de alcohol, uso de corticoides o heparina, hiperparatiroidismo primario y déficit de vitamina D favorecen la osteoporosis. Cuando los ancianos no reciben sol la osteoporosis se agrava porque no puede sintetizar vitamina D que ayuda a fijar el calcio, del cual debería recibir diariamente 1,500 gramos.
En ancianos de 75 años se produce por lo menos una caída cada año. Lo primero que han de preguntarse ¿por qué se produjo la caída? Los síncopes son un fugaz episodio de falta de riego sanguíneo al cerebro que favorecen los accidentes, artritis y problemas músculo-esqueléticos, equilibrio deficiente y la inestabilidad postural; trastornos del ritmo cardíaco, abuso de sedantes y medicina contra la presión alta, problemas visuales y demencia son causas comunes que predisponen caídas.
Especialista en medicina interna