Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]
Seis de las ocho llantas de un furgón de carga internacional transportaban al menos 96 kilos de cocaína, de Nicaragua hacia Guatemala, pero la droga fue detectada en la frontera El Guasaule.
La narcoactividad está modernizando sus métodos para sacar cargamentos de droga del país y esta vez lo hicieron con un excelente trabajo de soldadura en los rines de las llantas del vehículo, capaz de burlar la técnica canina fronteriza, explicó la Policía.
El comisionado Erick Brenes Castro, jefe de Auxilio Judicial del departamento de Chinandega, indicó que a eso de las cinco de la tarde del sábado se procedió a requisar un furgón cisterna, que viajaba vacío hacia Guatemala.
El conductor identificado como César Augusto Hernández Ramírez (38), con cedula de identidad guatemalteca número P 175123, de oficio mecánico, dijo al ser requisado que su última actividad fue trasladar melaza del Ingenio Monte Rosa al interior del país.
Sin embargo, sus declaraciones no corresponden con la inspección ocular que revela residuos de aceite negro en el interior del vehículo guatemalteco, placa C 142622.
Las contradicciones sobre el contenido del producto que transportó el furgón antes de salir de Nicaragua, fue la principal sospecha que condujo al equipo policial a descubrir el cargamento de cocaína en la frontera honduro-nicaragüense.
El vehículo destinado para carga pesada entró a Nicaragua el pasado ocho de febrero, completamente vacío.
“En cada llanta se acomodaron 16 kilos de sustancia blanca, que en su totalidad suman 96 kilos, con un valor aproximado de más de medio millón de dólares”, dijo el comisionado Brenes.
Las llantas delanteras eran las únicas que no estaban cargadas de cocaína. El chequeo de las llantas fue lo último que realizó el equipo de inspección, pero les llamó la atención que estas llantas, que acostumbran correr con al menos 95 libras de presión, sólo registraban 10 libras.
El peso de cada llanta cargada es unas 150 libras y el furgón no podía desarrollar velocidad.
Hernández, acusado por el Ministerio Público por tráfico internacional de estupefacientes, dijo que por el mal estado de la carretera no observó cambios en la dirección del vehículo. Por la posición de tranquilidad que asumió al ser interpelado por la Policía se podría presumir que Hernández ha realizado viajes similares por Nicaragua.
El furgón cisterna también llevaba un compartimiento dentro de la pipa, pero este venía desocupado.
El equipo antidrogas que laboró en el terreno estima que los narcotraficantes, desde año 2003, vienen reduciendo el monto de sus cargamentos hasta a cien kilos por viaje, mientras han extendido su red de traslados por mar, tierra, aire y “muleros”, para hacer llegar los paquetes hasta Estados Unidos.