Exquisitas uvas se cultivan en tierras segovianas, permitiendo mayores ingresos a las familias campesinas.

Las uvas de Pueblo Nuevo, un producto exótico y rentable

La uva se ha convertido en uno de los productos más rentables de la región segoviana y se está cultivando en los municipios de Palacagüina, Condega, Somoto, Mosonte y Pueblo Nuevo. Por su alto rendimiento de cien quintales por manzana los productores obtienen jugosas ganancias Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected] La población de Pueblo Nuevo, por segunda […]

  • La uva se ha convertido en uno de los productos más rentables de la región segoviana y se está cultivando en los municipios de Palacagüina, Condega, Somoto, Mosonte y Pueblo Nuevo. Por su alto
    rendimiento de cien quintales por manzana los productores obtienen jugosas ganancias

Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected]

La población de Pueblo Nuevo, por segunda ocasión, tendrá la oportunidad de saborear las deliciosas uvas que está cultivando el productor Juan Carlos Acuña.

Este productor ha cuidado con esmero durante dos años la plantación de uvas, y ahora obtiene la segunda cosecha más voluminosa. Señala que con los ingresos que le genere pagará los gastos en que incurrió y le quedará un buen margen de ganancia.

Indicó que en el cultivo de una manzana de uva invirtió siete mil dólares y en el transcurso de un año sacó la primera cosecha y aunque no alcanzó el rendimiento, en la primera cosecha no fue el deseado, pero ahora está satisfecho porque sacará 100 quintales.

Según dijo la libra de uvas se vende en el mercado local en un promedio de 15 córdobas, lo que significará un ingreso total de 150 mil córdobas.

A su juicio, cada año la producción irá aumentando y como la planta tiene una vida útil de 10 a12 años, logrará obtener más de 20 cosechas de la misma planta. “Lo atractivo de la uva es que es una producción rentable, es lo mejor que he hecho, he probado en todos los rubros y nada me era tan rentable como la uva”, expresó.

A inicios de esta semana en Pueblo Nuevo arrancó la cosecha de uva, mientras en los otros municipios apenas se preparan para la poda.

Los pequeños productores de uva programan la cosecha a través de la poda, entre ellos se comunican y se ponen de acuerdo en qué momento lo hará cada uno para evitar una sobreproducción y la saturación del mercado.

PRODUCTO EXÓTICO Y RENTABLE

La uva se ha convertido en uno de los productos más exóticos y rentables de la región y se está cultivando en los municipios de Palacagüina, Condega, Somoto, Mosonte y Pueblo Nuevo, y por su alto rendimiento de cien quintales por manzana los productores obtienen jugosas ganancias.

El experto vitícola, Rufo Centeno Olivas, se mostró contento por los resultados de la producción de uva en el norte. “Tienen que ver y probar las uvas de Pueblo Nuevo y de los otros municipios, para que sepan la calidad que aquí se produce”, dijo.

Unas 20 manzanas de las variedades que se cultivan en el norte son las de mesa, conocidas como la Italia de color negro, la Michelle Paliere, y la Californiana de color rojo, y son las que más se adaptan al clima de esta zona.

Además de la producción de uvas, en el municipio de Condega están cultivando plantas injertadas para venderlas a otros productores con la debida asesoría técnica.

Centeno aseguró que la uva ha tenido gran aceptación en el mercado local y para abastecer al país necesitan sembrar por lo menos 100 manzanas más.

CUIDADOS

El cultivo de la uva es de fácil manejo, requiere controlar las enfermedades para evitar pérdidas en la cosecha, seleccionar el fruto para evitar pudrición, evitar daños de avispa, pajarear la uva y la plantación para evitar daños provocados por las aves; buscar las horas frescas para la cosecha, preferiblemente durante la tarde, después de las 3:00 ó 4:00 p.m., o muy de mañanita al iniciar la cosecha.

Se siembran los injertos a una distancia de tres metros por surcos, en hoyos de 50 centímetros de profundidad; al sembrar la planta deben aplicarle cuatro bolsas de fertilizante, combinado con insecticida para controlar las plagas del suelo.

Después de la siembra deberán regar la planta y una semana después aplicarle abono o urea, una vez por semana, hasta el inicio de la poda de producción que es 9 meses después.

A los 45 días después de sembrado el injerto, produce muchos hijos, los que se seleccionan y se dejan los más vigorosos, luego esos mismos hijos se guían hasta la altura de la enramada de dos metros y en la parte de arriba hacen la poda de formación, con algunos despuntes, la primera cosecha desde que está estable la planta anda por un año si se maneja bien el cultivo.

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