José Adán Silva [email protected]
Dirigentes del grupo de campesinos presuntamente afectados por el agroquímico Nemagón, que protestan al aire libre en un improvisado campamento frente a la Asamblea Nacional, anunciaron que hoy no asistirán a una reunión planificada en la Presidencia de la República, a menos que sea el mismo mandatario Enrique Bolaños quien los reciba.
El dirigente sindical de este grupo de ex bananeros de Occidente, Victorino Espinales, dijo que mensajeros de Casa Presidencial le aseguraron inicialmente que Bolaños los recibiría para conocer sus demandas sociales, pero luego les cambiaron la señal y les dijeron que sería “una comisión de altura”, encabezada por el secretario de la Presidencia, Leandro Marín, quien los atendería este jueves.
“Nosotros no queremos nada con comisiones burocráticas que no resuelven nada. Hace un año firmamos un acuerdo de apoyo en que el mismo presidente Bolaños y la Procuraduría General de la República acordaron apoyarnos, pero nos han mentido y no han cumplido nada. Ahora nos quieren engañar otra vez con comisiones que de su propia voz nos han dicho que no tienen potestad para tomar decisiones”, expresó Espinales.
El dirigente campesino se quejó de lo que calificó como una actitud “despreciativa” de Bolaños, “ya que a los norteamericanos los recibe con honores y alfombras, y a estos desgraciados descalzos que votamos por él, no nos alza ni a ver, ni le importa que nos muramos en sus narices”.
Ayer mismo, un grupo de cien personas más se sumó a la huelga de hambre masiva que inició el pasado martes, cuando 130 campesinos decidieron no comer en protesta por el olvido gubernamental.
BUSCAN MADERA PARA SIMULAR CRUCIFIXIONES
Espinales lamentó que incluso en la Asamblea Nacional les cancelaron ayer una reunión con la Comisión Laboral, y que no tiene certeza de que hoy los reciba la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento, tal y como se lo prometieron.
El dirigente de los demandantes dijo que iniciarán gestiones para conseguir madera y mecates para empezar a construir cruces donde “crucificarán” a un enfermo por día.