- Emilio Palacios en la historia del futbol
Francisco Jarquín Soto [email protected]
Emilio Palacios llegó a la Selección Nacional de Futbol para hacer historia con el primer triunfo de los nicas en una Copa de Naciones, luego de vencer 1-0 a Panamá, con un gol que le anotó a los caneleros y que él mismo califica como el mejor de su vida.
“Me acuerdo que miraba chiquito el marco y al portero enorme. Estaba bien nervioso. No hallaba cómo disparar el balón, pero me animé a tirar y cuando vi que entró la pelota al marco, sentí que el mundo me caía encima de la alegría”, recuerda Palacios aún conmovido.
Ese Palacios delantero de La Azul y Blanco, jamás se imaginó estar en esa situación histórica pues comenzó su vida deportiva a los siete años jugando beisbol, como segunda base. Y en cuatro años en este deporte representó a Jinotepe, Carazo, en tres Campeonatos Nacionales, donde obtuvo dos lideratos de bateo.
Era un niño rápido, hábil con el bate y de buena cobertura, pero fue atrapado por la pasión del balompié a los once años cuando se integró al Diriangén en la categoría mosquitos.
Su primer gran momento como futbolista fue con el Colegio Juan José Rodríguez, de Jinotepe, con el que impuso el récord de 29 goles en nueve partidos, en los Juegos Escolares Nacionales.
Casi un año más tarde, tuvo la oportunidad de probar su talento contra el Diriangén de Primera División, gracias a un partido amistoso del “Juan José Rodríguez” ante los campeones nacionales.
Comenzaron ganando al Diriangén con dos de Palacios pero después de 20 minutos reaccionaron los Caciques y los vencieron 15-2.
“Mauricio Cruz después del partido me preguntó qué edad tenía y no me creía cuando le dije: 16 años. Desde ese momento comencé a jugar en primera”, cuenta Palacios, ahora de 21 años.
Terminó sus estudios de la secundaria no como buen alumno. No pudo entrar a la universidad según Palacios, por vagancia y por dedicarse por completo a las selecciones Sub-19, Sub-20 y Sub-21, desde los 16 años, y en los clubes nacionales.
En esas selecciones, cuenta su director técnico Florencio Leiva, “le decíamos ‘El Chapulín’ porque siempre nos salvaba cuando íbamos abajo por uno o dos goles”.
TIRO DE PENALTI
¿Tenés familia?
“No soy casado, pero tengo una niña de casi dos meses de nacida que se llama Alison Camila Palacios Solís”.
¿Vas a estudiar alguna carrera?
“La verdad es que ahora sí quiero hacerlo, porque sé que ya no soy un chavalo y tengo que ofrecerle algo a mi hija cuando termine mi carrera en el futbol”.
¿Contra qué equipo debutaste en primera?
“Debuté contra Estelí en 1998 pero no pude hacer goles. Sergio Chamorro me paró dos tiros. Pero al juego siguiente anoté uno contra Real Madriz. Por cierto ‘de palomita’. A pesar que no era mi fuerte”.
¿Tu principal debilidad?
“Soy malo cabeceando, por mi estatura y además que me da como temor”.