Elí Josué Bravo Cano y Luis Felipe [email protected]
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Fuerte reclamo a Gobierno tico
Elí Josué Bravo Cano y Luis Felipe Palacios
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Visiblemente molesta se mostró ayer la directora consular de la Cancillería de Nicaragua, Miriam Fonseca, luego de sostener una reunión en Costa Rica con el ministro de Seguridad, Rogelio Ramos y el director de Migración, Marco Badilla, en la que se pidió explicaciones sobre el operativo migratorio y policial realizado el pasado 30 de enero en La Carpio.
“Vamos a seguir defendiendo los derechos de los nicaragüenses”, dijo a la prensa en tono descontento, mientras salía de las instalaciones del Ministerio de Seguridad, en San José.
Ayer, una comisión de Nicaragua, encabezada por Fonseca, se reunió con Ramos y Badilla para pedir explicaciones sobre las condiciones del operativo en La Carpio, donde fueron detenidos 246 nicaragüenses.
De presidente a presidente
Mientras tanto, el presidente de Costa Rica, Abel Pacheco se habría comprometido verbalmente con su homólogo Enrique Bolaños, a parar “las cosas” contra los nicaragüenses que viven en La Carpio, y le dijo que “si acaso” sucede alguna otra deportación, podría ser sólo para aquellas personas que tienen acusaciones o están fichados por la Policía de ese país.
Así lo indicó el canciller por la Ley, Sergio Mario Blandón, quien afirmó que ambos gobernantes centroamericanos han estado en constante comunicación, desde que las autoridades costarricenses perpetraran un inusual operativo migratorio contra cientos de nicaragüenses, en el asentamiento La Carpio.
“El presidente Pacheco ha hablado con el presidente Bolaños y (Pacheco) está en la mejor disposición de que las cosas paren y que si acaso sucede alguna otra deportación, podría ser solamente para aquellas personas que tienen faltas, tienen acusaciones o están, como decimos, fichados por la Policía”, garantizó.
Según el director de Migración de Costa Rica, Marcos Badilla, la comisión especial de Nicaragua que se reunió con ellos ayer, planteó su molestia por la forma cómo se realizó el operativo en La Carpio.
“Ellos indicaron que se sentían molestos porque se habían violentado los derechos humanos de las personas. Les preguntamos cuáles exactamente fueron estas violaciones y en ningún momento las argumentaron. Les manifestamos que vamos a continuar con esta dinámica”, explicó Badilla.
OPERATIVOS SEGUIRÁN
Pese a la promesa que hizo el presidente Abel Pacheco a su homólogo nicaragüense, Enrique Bolaños, Ramos adelantó que operativos similares al realizado en La Carpio se estarán efectuando en zonas consideradas como conflictivas.
Aunque no dijo nombres, se sabe que los operativos serán en barrios marginales donde habitan en su mayoría nicaragüenses.
“Vamos a hacer este tipo de operativos en las comunidades que hemos definido como conflictivas”, dijo.
Reiteró que el operativo de La Carpio estaba dirigido a la prevención del delito, pues se buscaba a personas con antecedentes judiciales. “Prueba de ello es que también se detectaron 23 cédulas falsas”.
Agregó que los nicaragüenses que ya fueron deportados, se les garantizó el pago de su salario.