Farándula

Martha Solano MartínezEspecial para “Aquí Entre Nos”[email protected] Farándula Muévete con el Jazz   Hermano del ballet y primo de todas las danzas del mundo, el jazz es mucho más que una clase para aprender, bailar o moldear tu cuerpo, descúbrelo y gózalo   Martha Solano MartínezEspecial para “Aquí Entre Nos”[email protected] Te imaginás llegar a ser […]

Martha Solano MartínezEspecial para “Aquí Entre Nos”[email protected]

Farándula

Muévete con el Jazz


Foto

 


Hermano del ballet y primo de todas las danzas del mundo, el jazz es mucho más que una clase para aprender, bailar o moldear tu cuerpo, descúbrelo y gózalo



 

Martha Solano Martínez
Especial para “Aquí Entre Nos”
[email protected]


Te imaginás llegar a ser una bailarina famosa, tener un cuerpazo igual a las que salen en los videos musicales de Michael Jackson, Madonna y Britney Spears. ¿Es más, ser parte de la gira de estas grandes estrellas?

Si tu imaginación da para más, lo primero que debés hacer es lanzarte a las clases de jazz y ganar la agilidad y destreza que necesitas para ser un buen bailarín o bailarina en esta disciplina.

Ileana Mangas es una de las bailarinas de Studio de Danza Ilusiones y para ella la danza es una fuente de vida, “ayuda a desarrollarte como ser humano y te da la fuerza necesaria para enfrentar cualquier problema”.

APTITUDES

Existen ciertas cualidades físicas necesarias para ser bailarín de jazz, veamos:

– Antes de todo deben tener buenas extensiones, piernas y brazos largos.

– Una excelente capacidad de captación para seguir el ritmo de la música.

– Saber medir el tiempo musical y llevar los pasos al mismo compás.

– Tener un largo tendón de Aquiles que permita saltar.

– Pies flexibles y un cuerpo elástico. Aunque la flexibilidad se desarrolla a medida de la intensidad de los ejercicios y la disciplina con que se hagan.

– Lo más importante, consumir alimentos que contengan potasio, minerales y las vitaminas suficientes para soportar un entrenamiento.

– Según la profesora Ligia Luna, los jóvenes por su edad son más ágiles, pero en realidad las personas de cualquier edad pueden cumplir sus aspiraciones de ser bailarines.

¿DE DÓNDE VINO?

Este energético y espectacular baile de escenario se origina con las danzas negras en el siglo XIX. Con el pasar del tiempo fue tomando elementos del ballet y la danza contemporánea.

El jazz se caracteriza por los movimientos del torso, el trabajo rápido de piernas y movimientos exagerados de los hombros. En el jazz los pies siempre van paralelos, a diferencia del ballet que siempre están girados hacia afuera.

La música que se utiliza para bailar no necesariamente tiene que ser jazz, también los coreógrafos se basan en los ritmos de moda, como el pop y el hip hop. Las presentaciones más típicas de esta técnica son las de estilo cabaret, como en Broadway.

¿CÓMO ES UNA CLASE?

Una buena clase de jazz inicia con un previo calentamiento para evitar cualquier tipo de torceduras o ligaduras. Esto dura aproximadamente de veinte a treinta minutos.

Según el profesor Martín Medina, para bailar, no sólo es necesario tener las extensiones (brazos y piernas), sino que “se trata de trabajar el cuerpo. Que se sienta que se están estirando los músculos”.

“Si quiero bailar como un complemento, practico una o dos veces a la semana. Pero si quieren ser bailarines profesionales y se forman para eso, deben tener la disciplina de cuidarse el cuerpo y entrenar para darle al espectador lo mejor que tienen en cada presentación”, asegura la profesora Ligia Luna.

Un bailarín requiere de mucha responsabilidad. Además de estar física y mentalmente dispuesto para una función, sin importar la hora que sea.

El jazz es un trabajo técnico en el que todo el tiempo se está ejercitando.

ELLAS OPINAN

¿LOS BENEFICIOS?

Ana Carolina Peralta
“Desde que lo practico me siento con más energía, más saludable. A veces ensayamos fuerte, en la noche y los fines de semana, aún así me divierto mucho. También he ganado un poco de independencia”.

Genevieve Horvilleur
“Llevo quince años bailando y ahora siento que es algo necesario todos los días de mi vida. La danza es mi pasión. Me siento más energética cuando bailo. Una viene aquí y deja ir todo lo otro que tiene en su vida. Una sólo baila y pone el corazón en el escenario”.

Adriana Dorn
“Al principio era como algo más que hacer y conforme ha pasado el tiempo, ahora es parte de mi vida. Me ayuda a concentrarme, me desestresa. Es algo bien lindo. Es un arte que me ayuda a estar más segura de mí misma. Nos hace sentir bien física y mentalmente”.

Suyen Morales
“La danza es un arte que te llena espiritualmente y ayuda a mantener tu cuerpo. Cuando bailo siento que me sale del corazón. El jazz hay que sentirlo para poder bailarlo. La danza para mí es muy importante. Desde pequeña me ha gustado y aquí me han dado la oportunidad de desarrollarlo”.

Aquí Entre Nos

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