Cruz González, madre de Henry José Laguna González, tuvo que ser auxiliada por parientes y comerciantes.

De broma en broma lo mató “La Chepa loca”

“El Ñato” murió de una cuchillada en el Mercado Israel Lewites Elízabeth Romero [email protected] Una mujer identificada únicamente como “La Chepa loca”, le quitó la vida de una cuchillada a un hombre que laboraba en la terminal de autobuses de transporte colectivo, ubicada en el Mercado Israel Lewites. Henry José Laguna González, de 38 años, […]

  • “El Ñato” murió de una cuchillada en el Mercado Israel Lewites

Elízabeth Romero [email protected]

Una mujer identificada únicamente como “La Chepa loca”, le quitó la vida de una cuchillada a un hombre que laboraba en la terminal de autobuses de transporte colectivo, ubicada en el Mercado Israel Lewites.

Henry José Laguna González, de 38 años, conocido con el apodo de “El Ñato”, fue la víctima de una broma que aparentemente otras personas le dieron a la mujer.

El hombre era conocido por los vendedores y trabajadores de ese sector, debido a que se ganaba la vida ayudando a los choferes de buses orientando a los pasajeros, trabajo por lo cual le pagaban un córdoba, por lo que se conocía como “pesero”.

También ayudaba a trasladar carga de pasajeros o compradores que acuden a ese sitio. El hecho que consternó a los comerciantes del sector, ocurrió a eso de las 10:30 a.m., cuando a la víctima le remendaban sus zapatos.

Según los testigos, la víctima se encontraba de espaldas, a la espera de que el zapatero terminara de remendarlos, cuando un grupo de los alrededores empezó a molestar a la mujer, que en ocasiones se dedica a la venta de refrescos.

Un vivas a un grupo político adverso a su partido, que en son de burla lanzó el grupo cercano al sitio donde se encontraba Laguna, provocó la reacción agresiva de la mujer que con un pequeño cuchillo, que ofertan en ese mercado en dos córdobas, se lanzó contra su víctima.

Una de las comerciantes que se encontraba en el lugar que omitió su nombre, dijo que el hombre todavía cayó de rodillas y así permaneció por un buen tiempo a la espera de que alguien lo auxiliara. Fue momentos después que un taxista se compadeció y aceptó trasladarlo al hospital Antonio Lenín Fonseca, donde falleció.

Al sitio llegó la madre de la víctima, Cruz González, quien abatida por la tragedia no pudo hablar, estuvo a punto de desmayarse y tuvo que ser auxiliada por sus parientes y otras vendedores.

Los comerciantes dijeron a la Policía que la mujer continuaba escondida en los alrededores, pero que aún no había sido capturada.

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