Otra ventaja para el país

Douglas [email protected]

Los ingresos de Nicaragua por remesas familiares podrían llegar a sumar 1,400 millones de dólares, o más, durante el año 2004, como efecto de la reforma migratoria propuesta por el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, la semana pasada.

Parece una cifra alta para un país que apenas ha recibido por sus exportaciones de bienes unos 600 millones de dólares anuales, pero hay varios indicios de que Nicaragua pudo haber recibido entre mil y 1,300 millones de dólares, por remesas familiares, durante el año que acaba de concluir.

El problema es que ninguna institución puede confirmar, con exactitud, cuántos dólares enviaron los nicaragüenses que trabajan fuera, porque una buena parte de ese dinero viene en los bolsillos de personas particulares, ya sean familiares de los migrantes o personas que se dedican a eso, a llevar y traer encomiendas a Estados Unidos, cobrando comisiones más bajas que las empresas de transferencia de dinero.

Al cierre del año 1999, la Comisión Económica de Países de América Latina (CEPAL) estimaba que a Nicaragua entraban unos 800 millones de dólares por año y pronosticaba la llegada de 1,300 millones de dólares durante el 2003.

Aunque, algunos investigadores independientes ven los cálculos de la CEPAL un poco conservadores, porque ese organismo estima que las remesas mensuales son de 70 dólares por hogar y ellos las han valorado en 150 dólares promedio, sugiriendo que la inyección económica es mayor.

La Cancillería informó el año pasado que había un millón 300 mil nicaragüenses viviendo fuera del país, en Estados Unidos, Costa Rica y otros países. Si cada uno de ellos enviara los 70 dólares mensuales que supone la CEPAL, significaría que este país recibe 91 millones de dólares por mes y más de mil millones por año.

La tendencia, en todo caso, es al crecimiento, porque la migración de nicaragüenses al exterior continúa y, en el caso de Estados Unidos, podrían mejorar los ingresos para miles de compatriotas que han estado indocumentados y haciendo trabajos temporales, poco remunerados.

El presidente Bush propuso una legalización temporal para ocho millones de inmigrantes indocumentados, lo que favorecería a unos 40 mil nicas, según explicó el canciller de Nicaragua, Norman Caldera.

Supongo que un migrante indocumentado envía menos dinero a su familia de Nicaragua, o casi no envía, porque tiene dificultades para tener un empleo estable, su paga suele ser menor por carecer de papeles y sus gastos mayores porque carece de seguridad social. Ya con legalidad, aunque sea por tres o cuatro años, su suerte cambiaría y hasta puede optar a empleos más remunerados.

Si esos 40 mil nicaragüenses lograran mejorar su vida pronto en Estados Unidos, por la propuesta de Bush, y comenzaran a enviar de manera constante los 70 dólares mensuales para su gente en Nicaragua, este país tal vez llegaría a cerrar el 2004 con un ingreso de 1,400 millones de dólares por remesas familiares, si los cálculos de la CEPAL son acertados.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí