Erasmo Medina [email protected]
Reconozco el esfuerzo de los productores de café al aumentar el precio por lata a pagar a los cortadores, como un incentivo para que regrese la fuerza laboral a cortar “el rojito” antes de que se caiga la cosecha. Pero también es importante que los jornaleros del campo sean alojados en lugares con buenas condiciones higiénicas, darles atención médica mínima necesaria y buena alimentación durante el período de corte.
Esto lo digo con conocimiento de causa porque en mi experiencia profesional relacionada he sido testigo de las condiciones infrahumanas en que han venido trabajando los cortadores en la gran mayoría de las haciendas de café, y al final los pocos pesos que se ganan no ha compensado el deterioro en que las malas condiciones de alojamiento les ha dejado en su salud, de por sí precaria, por el abandono de que han sido objeto por los gobiernos que han pasado.
Los productores conscientes y con sensibilidad humana de la triste situación de los hermanos campesinos, tienen la última palabra.
Ingeniero Agrónomo