Luz Violeta Ampié Sánchez
Aprendamos a crecer con esperanza, con fuerza de voluntad. Convencidos de que la fe nos hará libres, crezcamos en medio de la realidad en que vivimos, pero con voluntad para trabajar, abriendo caminos, dejando huellas de honradez, de optimismo, de superación, de unidad.
Crezcamos como hermanos, no importando las burlas, los desdenes, las críticas, dejando en nuestros hijos la esperanza de un mañana mejor, sabiendo que las dificultades se vencen si nos lo proponemos. No importa si fracasamos en el primer intento porque en su momento llegaremos al éxito. Porque el fracaso no significa que hemos perdido nuestra vida, sino que tenemos buenas razones para empezar de nuevo; significa que tenemos que hacer las cosas de distinta manera.
Propongamos este Nuevo Año a ser mejores hijos.