En letra pequeña

Fabián [email protected]

CARGO PROTECTOR

Para proteger a su círculo cercano, el presidente Bolaños decidió esta semana colocarlo en cargos en los que gocen de inmunidad. No importa que no sepan ni la dirección de la institución que les han puesto a cargo. Sea como sea, es una barbaridad el pobre concepto que se tiene del Gobierno. Es el Estado al servicio de quienes ganaron las elecciones, y no al revés.

AD HONOREM

Con todo respeto, pero ¿qué sabe don Mario Salvo de agricultura para ser vice del Mag-For, o Fausto Carcabelos de medio ambiente para ser vice del Marena… O el señor Miguel Ángel García, que entiendo es administrador, para vice de Educación. En último caso, aceptemos que estas personas buscan cómo protegerse de una justicia controlada por los sandinistas. Es posible. Pero ya que el cargo les hará el favor de “protegerlos” al menos que lo asuman ad honoren. Sería una sinvergüenzada mayúscula que todavía el Estado tenga que pagarles para protegerlos en puestos para los cuales no tienen calificación alguna.

IMÁGENES

Recuerdan cuando don Enrique llegaba a Metrocentro a comer entre los “viles mortales” como nosotros, y se detenía en cada semáforo en rojo que encontraba. Era aquel tiempo cuando pretendía pasar a la historia como el mejor Presidente de Nicaragua. Ahora, aburrido de fingir, ya no pide comida de 50 córdobas ni sus caravanas andan con tantos cuidados… Posiblemente lo único que le esté preocupando actualmente es terminar entero su mandato e irse a descansar junto a doña Lila T.

PACTO CON EL DIABLO

Llamar “acuerdos” al pacto entre liberales y sandinistas es tan desatinado como llamar “hacer el amor” a una violación. Es que no son dos partidos políticos negociando y tomando acuerdos, sino dos desesperados que han decidido pactar con el diablo (eso representa el uno para el otro), y llegar hasta lo más indigno para conseguir la sobrevivencia de los caudillos que los controlan.

OFF THE RECORD

El off the record es para el periodista serio, lo que el secreto de confesión es para el cura. Una vez que el periodista aceptó conocer información en esta categoría ni bajo tormento deberá revelar el nombre de la fuente. Traigo este tema a colación porque hay muchas personas, principalmente políticos, que buscan aprovecharse de este principio sagrado que rige nuestro oficio para controlar de alguna manera la información que publicará un medio.

ARREPENTIDOS

Con frecuencia sucede, por ejemplo, que llama a nuestra redacción algún entrevistado arrepentido que pide que lo que dijo se considere bajo la condición off the record. Error. El off the record se negocia antes con el periodista y no después. Una vez dada la información, sin haber hecho las advertencias necesarias, corresponderá al periodista decidir cómo la publicará, aunque la fuente se haya arrepentido de haberla dado.

CONSEJO

Mi recomendación, en este tiempo de hablar bajito, de mucho miedo y desinformación, es que cuando se hable con un periodista se aclare de entrada que la información que se da es: 1) para que el periodista la conozca y no la publique (off the record), 2) para que la publique pero no cite la fuente (sin atribución), o 3) que se publique con su nombre y apellido. Si no hay aclaración, la tercera opción, será por regla lo que corresponde seguir al periodista.

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