- Productores desvían aguas negras de Managua para regar sus plantíos de frutas, hortalizas y granos
- 38 de estos huertos abastecen mercado local, exponiendo la
salud de los consumidores
Nohelia González yMoisés Martí[email protected]
Las aguas negras de Managua son utilizadas para irrigar al menos 38 huertos de hortalizas, frutales, de caña y granos básicos, cuyos productos luego son vendidos para consumo de los capitalinos, según indica el informe final del Proyecto de Actualización del Plan Maestro de Alcantarillado Sanitario de Managua, que impulsa la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), como parte de las actividades de saneamiento del Lago de Managua.
LA PRENSA constató durante un recorrido cómo varias manzanas de huertos ubicados al final del barrio Los Martínez, en la parte occidental de la capital, son regados con las aguas negras de un enorme manjol.
Los huertos de la zona de Los Martínez son principalmente de maíz, chilotes, pipianes y pepinos, regados con las aguas negras de un manjol que se conecta a una tubería que forma un apestoso riachuelo que desemboca en el Lago de Managua, a pocos metros de los cultivos.
El informe preparado sobre la base del estudio realizado por el Consorcio de Consultoras Proctor & Redfern /Roche/Search/GPM, y el Banco Interamericano de Desarrollo en el 2002, refiere que se descargan directamente en el lago 1,390 litros por segundo, unos 32 millones de galones por día de aguas negras crudas a través del sistema de alcantarillado existente en la capital, que corresponde al 44 por ciento del agua producida.
Según el estudio, más de la mitad de las colectoras descargan superficialmente las aguas negras, debido a que la tubería está expuesta pues el lago ha bajado de nivel, lo que es aprovechado por los productores para desviar las aguas para irrigar cultivos de “hortalizas, y en menor proporción los frutales, la caña y los granos básicos”.
Muchas de estas colectoras de aguas negras “han sido cortadas y canalizadas ilegalmente para ser usadas para riego de las tierras adyacentes al lago”, agrega el informe.
Según el documento, 131.2 hectáreas tienen riego con aguas negras, el 48 por ciento de éstas (63.6 hectáreas) se ubican en La Chureca.
RIEGO ES POR MEDIO DE ZANJAS
El riego con aguas negras se hace solamente en época de verano por medio de varias zanjas que los campesinos construyen a orillas de un pequeño riachuelo que brota de un enorme manjol ubicado en un punto del barrio Los Martínez.
“Como no tenemos un sistema de riego, aquí nosotros comemos con inteligencia. Cuando queremos ocupar las aguas para el riego, ponemos unos sacos para desviarlas de que caigan al lago y se vayan por las zanjas, y estas zanjas riegan nuestros cultivos”, explicó José Rosales, quien dijo poseer cuatro manzanas de tierra para cultivar.
“Cada cinco días cerramos las aguas para regar los cultivos. Pasamos regando un día entero. Si ya no quiero más agua, entonces cierro mis zanjas para permitir que otro agarre agua. En eso nos ponemos de acuerdo todos”, añadió.
PROMESAS INCUMPLIDAS
Ambos campesinos comentaron que representantes de la Alcaldía de Managua los han visitado con la promesa de facilitarles bombas de riego para que éstos no utilicen las aguas negras.
“Todavía estamos esperando. Lo que sí hicieron un día es que vinieron a tapar el manjol para evitar que ocupáramos esa agua, y los habitantes de aquí nos reunimos porque nos íbamos a quedar sin poder trabajar. Pero de pronto, a los días, el agua volvió a salir”, reveló Palacios.
Agregó que muchos habitantes del barrio, principalmente los que viven a orillas del lago, subsisten gracias a esos cultivos, ya sea para autoconsumo o para la venta de lo cosechado.
“A nosotros lo que nos preocupa es que nos han dicho que nos van a quitar el agua y si hacen eso nos morimos de hambre, porque ¿cómo vamos a hacer para regar en el verano? Si nosotros preferimos andarnos partiendo el lomo que andar robándole a la gente”, exclamó Palacios.
Según el documento de Enacal, “los afluentes son desviados y utilizados para regar cultivos hortícolas destinados al mercado de Managua, con el consiguiente riesgo para la salud de los consumidores”.
Dado el problema sanitario que esto representa, en 1994 el INAA (Instituto Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados), solicitó fondos al BID para extender seis colectores y abastecer de aguas subterráneas a los habitantes de las zonas afectadas para riego de los cultivos, pero “la implementación de esto último no se logró por cambios en los alcances del programa”.
Los dueños de los cultivos a orillas del Lago de Managua albergan sus esperanzas en el megaproyecto de saneamiento de este recurso hídrico, ya que técnicos de Enacal les han dicho que con ese proyecto les van a dar “agua limpia para sembrar”.
XOLOTLÁN ES UN ALBAÑAL
Según el estudio del Consorcio de Consultoras Proctor & Redfern/Roche/Search/GPM el Lago de Managua es el cuerpo receptor de aguas domésticas residuales, desechos industriales y basuras que se depositan en los cauces pluviales, y sedimentos que transporta el escurrimiento superficial.
Agrega, que estos factores han provocado que el lago pierda valor estético y recreacional para la ciudad, pues el agua tiene alto contenido de coliformes fecales, de materiales flotantes, aceites y grasas, y produce olores desagradables.
CÓCTEL DE ENFERMEDADES
Un estudio que forma parte del Programa de Manejo de la Cuenca del Lago de Managua, dice que el uso de aguas negras en los huertos representa “un grave problema de salubridad”.
“Las principales enfermedades relacionadas con el consumo de los productos provenientes de estos sitios son, la parasitosis, el cólera, hepatitis y amebiasis”.
LA PRENSA intentó obtener información con la Dirección de Control de Alimentos del Ministerio de Salud, pero se nos informó que el responsable, Edgardo Pérez, se encontraba fuera de la institución.
AL ORIENTAL
“Todos nuestros cultivos los vendemos al Mercado Oriental. Precisamente, ayer vino una camioneta que se llevó toda la tina llena de elotes y chilotes que se iban a vender”, reveló Bayardo Palacios, dueño de manzana y media de tierra a pocos metros del lago.