Migdonio Blandó[email protected]
El PPlan Nacional de Desarrollo, propuesto al pueblo por el Poder Ejecutivo, si fuera aceptado y puesto en práctica, con la ayuda de Dios sería el combustible impulsor para el efectivo despegue de nuestra Patria, que la llevaría a la cúspide del éxito. Pero, como ya se ha dicho, falta algo. Ególatras y mediocres intereses encasquillándose en sí mismos retardan el necesario arranque.
Eduquemos, fundada en 1998 con el patrocinio de PREAL, asumiendo principios y visión ajustados a sus estatutos ha definido su misión en la tarea de promover el interés de mejorar la educación y despertar el civismo. Se ha buscado de manera específica la colaboración del sector empresarial, que superándose con elementos mejor capacitados y tecnificados, al ser más exitoso, contribuiría a la mejoría integral del país.
Tomar plena conciencia de ello y asumirlo en grupos activos sería la forma eficaz de participar haciendo realidad dicho plan. Aunque algunos piensen que es un ideal ilusorio, vale la pena cambiar de actitud aspirando el oxígeno del optimismo. Hay que decidirse y con sentido de Patria prepararse mejor para sacar ventaja del TLC, integrados a la globalización.
Hay que reconocer que Eduquemos ha tenido en su esfuerzo el apoyo, además de PREAL, de dos instituciones bancarias, algunas empresas y medios de comunicación. Pero con la crítica situación que debido a circunstancias ultra conocidas pasa nuestro pueblo, la tarea emprendida en el quinquenio por cerrarse, habiendo tanto que hacer muy poco se ha hecho, y a pesar de que parte de la semilla fructifica bien, faltan los recursos para abonarla.
En documentos publicados, como Mañana es tarde y otros, los datos estadísticos revelan el penoso atraso en que está la educación en nuestra Patria, quedando este año más de 800 mil jovencitos sin acceder a las aulas de clases. De manera especial el problema se ha agravado por la mala distribución del 6 por ciento del presupuesto nacional, que por decreto constitucional se entrega al sector universitario representado por el CNU desde que el FSLN entregó el poder.
Por lo que es ínfimo el aporte al MECD para dicho rubro y siendo reducidos los recursos los maestros de primaria son los peor pagados del continente, y aún esforzándose al máximo no se alcanza el rendimiento necesario de los educandos, por lo que la mayoría de los que van a las universidades, faltándoles preparación pierden lastimosamente el tiempo contribuyendo, a la vez, al despilfarro que con la autonomía hacen algunos de dichos centros.
Tal absurdo y tal despilfarro en que se pierden gran parte de los fondos utilizables para mejores fines es ley constitucional que solamente el Poder Legislativo, si madurase cívicamente y con sentido de Patria podría cambiar. Mientras esto sucede, para que el país pueda arrancar integrado al PND los que amamos a nuestra Patria debemos, solidaria y cívicamente, promover por todos los medios la educación a todos los niveles para así salir del subdesarrollo.
Una positiva colaboración es hacer propio el lema de Eduquemos: “La educación es tarea de todos” y entusiastas transmitirlo para alcanzar el éxito deseado. Solamente así puede ser efectiva la estrategia que para ello se prepare. Siendo su espíritu la moralidad y el civismo sentando así las sólidas bases de la Patria grande, sueño de Darío y otros próceres. Dios mediante, si decididos lo intentamos, un día no lejano el grandioso sueño será realidad.
El autor es miembro de Eduquemos.