- En diciembre podrían estar de regreso… en cárceles nicaragüenses
José Adán Silva [email protected]
Podría ser una Navidad un poco distinta para 36 nicaragüenses que actualmente cumplen condena en cárceles de Costa Rica: los villancicos y el repique de fuegos pirotécnicos de la Noche Buena, podrían llegarles a sus celdas por los aires dicembrinos nicaragüenses.
Esto podría ocurrir si la Corte Suprema de Justicia (CJS) acata una solicitud de urgencia que esta semana le enviará la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, donde le pedirán que nombre un equipo jurídico para que evalúe y convalide las penas de los reos en suelo costarricense, y que en vez de cumplir sus condenas allá, las cumplan acá.
La decisión se tomó ayer en una reunión de la Asamblea Nacional (AN), donde participó el ministro de Gobernación, Eduardo Urcuyo; el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea, Nelson Artola, junto con autoridades de la Cancillería y del Sistema Penitenciario.
Según el ministro Urcuyo, el Sistema Penitenciario nicaragüense está listo para recibir a sus compatriotas: “Ya tenemos la ubicación donde se va a ubicar a los 33 reos, ya tenemos el presupuesto para el traslado, y el Sistema está totalmente listo. La misma Cancillería ha cumplido todas las partes de repatriación de reos, y lo único que nos atrasa es la parte judicial”.
La explicación tanto de Urcuyo como de Artola, es que para que los reos nicaragüenses puedan venir de Costa Rica, el sistema judicial de Nicaragua tiene que nombrar a un juez que se encargue de hacer una equivalencia de las penas y delitos en Costa Rica, y aplicarlos con base a las leyes y penas nicaragüenses. “Sería convalidar o aplicar las sanciones de acuerdo con las penas de Nicaragua”, dijo Artola.
Urcuyo explicó que los reos no estarán en un solo penal, sino distribuidos en todo el país, de acuerdo con el origen y ubicación de sus familiares, y que la idea es que estén en Nicaragua antes de la Navidad.
“Los reos van estar uno en Estelí, cinco en Chinadega, nueve en Tipitapa, uno en una cárcel de mujeres, seis en Granada, cinco en Juigalpa, uno en Matagalpa, cinco en Bluefields y el resto en los demás centros penitenciarios del país”, enumeró Urcuyo.