La merma que provoca el analfabetismo

Fernando Fajardo Fernández De Bobadilla

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La merma que provoca el analfabetismo


Fernando Fajardo Fernández De Bobadilla




Durante la reciente celebración del Día Internacional de la Alfabetización, el pasado 8 de septiembre, se puso de manifiesto la tremenda merma que sufren 800 millones de personas en todo el mundo, privadas del derecho fundamental a la educación y mutiladas en sus posibilidades de desarrollo personal.

La tasa de analfabetismo no ha aumentado desde 1995. Pese a que en estos días se han escuchado algunas voces alarmadas que advertían del preocupante crecimiento de la tasa de analfabetismo, para lo que se aventuraron cifras con cierta ligereza; lo cierto es que determinar la tasa de analfabetismo en Nicaragua es una tarea complicada, ya que se carece de un censo de población desde aquel que se realizara en 1995 por el INEC, el cual arrojaba un índice de analfabetismo de un 25.74 por ciento para la población mayor de 15 años. En este contexto considero justo reconocer un factor determinante para que así haya ocurrido, como es la callada labor que desde 1998 se ha venido realizando con el Programa de Alfabetización y Educación Básica de Adultos de Nicaragua —Paebanic— del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes en pro de la educación de los jóvenes y adultos nicaragüenses, lo que nos hizo merecedores en el año 2000 de un reconocimiento internacional de la UNESCO.

Desde el enfoque de una educación para el desarrollo que el Ministerio de Educación ha promulgado a través del Paebanic, ponemos de relieve que la educación no debe ser entendida, únicamente, como un derecho per se, sino también como un instrumento crucial para promover el crecimiento y el cambio social, clave para la procura de una sociedad digna, responsable y democrática. Esta contribución al desarrollo ha quedado patente, de igual forma, en lo concerniente al bienestar personal y a la integración social, como se muestra mejoría en los niveles de autoestima de nuestros estudiantes y el profesorado (en particular, en el caso de las facilitadoras mujeres que representan casi un 80 por ciento del total), en la atención a sectores marginales de la sociedad nicaragüense (población en condiciones de pobreza, convictos y disminuidos físicos); y el hecho de que las madres acudan a los círculos de estudio, lo que ha incidido en la retención de sus hijos en la educación formal.

Desde el Paebanic hemos participado de los nuevos enfoques en la concepción de la alfabetización, la cual ha experimentado en los últimos años una transformación sustancial en su definición y en su conceptualización en la línea de una educación para el desarrollo. Es por eso preciso que, hoy en día, la enmarquemos dentro de una concepción holística que procure la formación integral del adulto y mejore la calidad y contenido de los aprendizajes.

Desde esta concepción, la alfabetización es el primer peldaño formativo de una educación continua que garantice la sostenibilidad de los aprendizajes y su afianzamiento para contrarrestar el olvido de los aprendizajes por desuso, como ha sido el caso en otras experiencias de alfabetización.

La educación para la vida debe entenderse en un doble sentido: en primer lugar, como fundamento de un modelo que otorgue dignidad a la persona y favorezca un clima de respeto, a la par que propicie la asunción de una serie de valores enriquecedores, tanto para el desarrollo personal como social; en segundo lugar, como una facilitadora para la mejora de las condiciones de vida de las personas, que conduzca, a la postre, al bienestar social y al desarrollo económico del país.

Los jóvenes y adultos de Nicaragua están demandando aprendizajes relevantes, que les ayuden a encontrar un trabajo, a resolver problemas cotidianos, a procurarse el sustento, a mejorar sus conocimientos prácticos de la vida. Aprendizajes que les enseñen a planificarse, a desarrollar un proyecto de vida como individuos, como parte de una pareja o como miembro de una red social (municipio, consejo escolar, concejo municipal, cooperativa…), aprendizajes que afiancen su autoestima y les ayuden a mejorar, a construir una sociedad digna, ecuánime y democrática.

Cobertura de primaria y analfabetismo son dos cuestiones estrechamente vinculadas. Es en este punto, donde cobra especial relevancia cumplir con los objetivos del milenio y los acuerdos del foro de Dakar. Es una prioridad alcanzar el objetivo internacional de mejorar en un 50 por ciento los niveles de alfabetización en los adultos para el 2015, especialmente en las mujeres. Objetivo que debe conjugarse con alcanzar la meta de una Educación para Todos (EPT), que contempla el logro del ciclo de la primaria completa para todos los niños y niñas, garantizando una educación básica de mayor calidad en aras de lograr aprendizajes relevantes y duraderos para la vida.

El autor es coordinador del Paebanic.

Editorial
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