- Experta en energía y medio ambiente expresa que a lo sumo en el 2007 podrían generarse 60 megavatios de energía eólica e hidroeléctrica
Moisés Martínez [email protected]
Según Patricia Rodríguez, consultora especialista en energía y medio ambiente, es poco factible que en el año 2007 la mitad de la generación eléctrica en Nicaragua sea por medio de recursos renovables, tal y como espera la Comisión Nacional de Energía.
Agregó que a su juicio se podría esperar que en el 2007, tomando en cuenta los proyectos de energía renovable, de tipo eólico y geotérmico, se genere un diez por ciento más de la capacidad instalada actualmente, que es de 550 megawatts.
“En cuatro años es difícil que haya plantas de energía renovable generando, porque los proyectos de energía renovable son inversiones altas y que requieren de un proceso de maduración”, dijo Rodríguez.
Agregó que se podría esperar que en el 2007, la generación eólica produzca unos 20 megawatts de energía mientras que por el lado de la geotermia, precisamente con el proyecto San Jacinto Tizate, se produzcan unos 40 megawatts más.
“Sí va haber penetración de energía renovable, pero hidroeléctrica es poco probable, porque eso necesita una serie de estudios para cambiar la matriz energética mitad a mitad”, comentó.
“Las expectativas del Gobierno son buenas pero tendríamos que acordar que un inversionista construya una central hidroeléctrica en estos momentos”, añadió.
De acuerdo a los cálculos de la especialista, se necesitan por lo meno cinco años para que un proyecto hidroeléctrico empiece a producir energía, por lo que estima que el impacto de generación por este medio se podría estar viendo entre el 2008 y el 2010.
NO EXISTEN LAS CONDICIONES
Rodríguez agregó que otra de las razones por las cuales no se puede esperar un alto grado de generación renovable en cuatro años es que el Gobierno no tiene establecidas las condiciones para atraer inversionistas para dicho sector.
“El problema es que el Gobierno tiene un montón de prioridades y entre éstas no se encuentra la energía eléctrica y el Gobierno tiene que respaldar esto completamente para que atraigamos inversiones más que Costa Rica y Panamá”, opinó la experta.
Consideró que uno de los incentivos que deben tomarse en cuenta es estimar un subsidio a la infraestructura de los proyectos renovables, tomando en cuenta que su instalación es mucho más costosa que las plantas que generan por petróleo.
LA ESPERANZA
Copalar, ubicado en la Región Atlántica de Nicaragua, es la gran esperanza que tiene Nicaragua para desarrollar un megaproyecto de energía hidroeléctrica. “Se espera que sea capaz de generar unos 300 megavatios de energía, con lo que definitivamente se podría redefinir la matriz energética en Nicaragua en relación a la dependencia del petróleo”, expresó Patricia Rodríguez, especialista en energía eléctrica.