Agustín Jarquín Anaya
Por este medio quiero hacer llegar al señor Jorge Chedieck, representante residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y a todo el Sistema de la Organización de Naciones Unidas, mi más sincero pésame por el fallecimiento de su representante especial en Irak, señor Sergio Vieira de Mello, y de los otros funcionarios, trabajadores y visitantes víctimas de un criminal y cobarde atentado que enluta a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Es meritorio recordar que el señor Vieira de Mello fue un ejemplar funcionario de la ONU, encarnando sus principios y objetivos y destacándose en su lucha por los más desposeídos. El ejemplo del señor Vieira de Mello inspirará el compromiso compartido para fomentar la convivencia y tolerancia democrática y trabajar con más ahínco por la superación de la marginación y la pobreza.
Presidente de Unidad Social Cristiana