- Arqueólogo canadiense, apoyado por nicaragüenses, devela parte de la historia bajo tierra
en la comunidad de Santa Isabel, municipio de Buenos Aires, y considera que “los diseños de cerámica hablan de la ideología de la gente, de su religión, de sus conexiones
con otros lugares y hay evidencia de la producción de materias exóticas”
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Restos de lo que podría ser un bebé que no llegó a nacer en la época precolombina, interesantes objetos que probablemente se utilizaban para la costura, bellas piezas de cerámica y también diminutos objetos que eran utilizados para realizar collares, son parte de “los hallazgos casi invisibles que la historia aún no había revelado” y que fueron descubiertos por un grupo de arqueólogos extranjeros y nacionales, en la localidad de Santa Isabel, ubicada en Buenos Aires, Departamento de Rivas.
Según estimaciones de los expertos, estos hallazgos pueden datar del período 1300-1550 d.C. y los mismos están relacionados con el consumo y la producción doméstica de esa época.
El arqueólogo canadiense Geoffrey G. McCafferty y otro grupo de arqueólogos de la Universidad de Calgary, de Canadá, junto a un equipo de nicaragüenses encabezados por Jorge Zambrana, fueron los encargados de realizar la segunda temporada de excavaciones en el lugar mencionado.
Las coordinaciones se dieron a través del Museo Nacional y del Museo de Rivas, dirigidos por el doctor Ramón Valdés y Jaime Marenco.
Es que hace un par de años el mismo McCafferty, había iniciado estas excavaciones en esa zona, pero esta vez, a como él mismo lo indicó, encontró objetos nuevos que se vinculan “con la producción, vida e identidad de los grupos asentados en esta zona”.
“PRESERVACIÓN INCREÍBLE”
Durante una pequeña presentación del hallazgo, realizada en el Museo de Historia y Antropología de Rivas, el arqueólogo McCafferty indicó que los objetos encontrados en Santa Isabel incluían pisos, muros de adobe y huesos de animales “con una preservación increíble”.
Indicó que de la gran cantidad de artefactos encontrados en ese sitio, más de la mitad son huesos de animales y huesitos de pescados, además se encontraron fragmentos de lítica, puntas de lanza y cuchillos que se usaban probablemente para preparar los alimentos.
“PERFORADORAS” POR PRIMERA VEZ VISTAS POR ARQUEÓLOGO
A McCafferty le llamó la atención unas especies de perforadoras que fueron encontradas por montones en el lugar, según él, estos objetos nunca antes los había visto en su experiencia de arqueólogo.
“Probablemente se utilizaban como taladros para perforar conchas o maderas, pero hay demasiadas y por eso buscamos el uso que pudieron haber tenido en la zona, posiblemente era para quitar las escamas de los pescados o para raspar la yuca, hay varias posibilidades”, indicó el arqueólogo canadiense.
Unas orejeras (a las que se les daba el uso de chapas) con interesantes grabados y pequeñas piedras color verde que podrían ser joyas, también forman parte de los hallazgos en Santa Isabel.
“Con estos hallazgos podemos ver la importancia de la producción doméstica para el mantenimiento del hogar, pero especialmente la producción de cosas finas y elegantes, por ejemplo una cuenta de jadeíta”, dijo McCafferty.
SIMILITUDES Y DIFERENCIAS CON MÉXICO
McCafferty comentó que la cerámica encontrada en Santa Isabel tiene muchas similitudes con una de Cholula, México, tomando en cuenta los diseños de las mismas, también dijo que debido a la evidencia encontrada hay alguna conexión entre ambos grupos.
“Escribí un libro sobre la cerámica de Cholula, Puebla, México, que es famosa por sus policromos, la cerámica policromada y aquí en Nicaragua en Santa Isabel, tenemos diseños muy parecidos”.
Pero McCafferty destacó que aunque han encontrado elementos muy parecidos a ese grupo étnico, también hay cosas que no son parecidas, por ejemplo la falta de comales (evidencia de hacer tortillas) que sería una muetra fuerte de presencia mesoamericana en esta zona, también la ausencia de elementos religiosos como los incensarios”.
“No tenemos la evidencia fuerte de decir que sí fueron gente mesoamericana, pero hay otra evidencia que sí implica que tenían contactos o que compartían ideas religiosas con los de México”, dijo el arqueólogo.
Destacó que aunque no se puede asegurar nada con certeza “mi hipótesis al momento (aunque puede cambiar) es que sí hay bastante evidencia de que había gente náhuatl por las fuentes históricas, solamente que no hay evidencia arqueológica para comprobar y apoyar esta idea hasta el momento, sin embargo quiero seguir buscando, excavando otras partes del sitio para ver si sólo estamos en un barrio especializado del asentamiento y si hay otros lugares en donde hay otros rasgos diferentes, probablemente más parecidos a los mexicanos”.
FUTURAS EXCAVACIONES
¿Pero cómo es que este arqueólogo se interesó por estudiar esta zona?, al respecto McCafferty destacó que le llamó la atención “porque las historias hablaban mucho sobre la importancia de esta región por la presencia de los Nicarao con contactos de Mesoamérica”.
McCafferty en el año 2000 inició su primera exploración en Santa Isabel y la beca otorgada por el Concejo de Investigación y Ciencias Sociales y Humanidades de Canadá le permitirá regresar en dos ocasiones más a esta zona.
Destacó que en Santa Isabel encontraron restos arquitectónicos de pisos, de muros, restos domésticos de los pobladores del sitio, fauna, evidencia de su alimentación y abundante información sobre la producción lítica y de cerámica.
McCafferty indicó que “los diseños de cerámica hablan de la ideología de la gente, de su religión, de sus conexiones con otros lugares y con evidencia de la producción de materias exóticas, por ejemplo la piedra verde que se utilizó en collares, pendientes, en cuentas que eran probablemente usadas por élites para dar regalos a otros, para que la gente respetara su posición social”, estimó.
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