Mario José Moncada [email protected]
Implementar en Nicaragua la quema directa de la basura para producir energía, traería graves consecuencias para la salud de la población, ya que la ceniza generada por tal combustión provoca cáncer pulmonar, advirtió el especialista brasileño en producción energética, Daltro García Pinnatti.
“La basura contiene cloruro de sodio, es decir sal común, cuando se incinera se forma la dioxima, que es el producto más cancerígeno que existe en el mundo”, dijo García Pinnatti, quien asesora a la Comisión Nacional de Energía (CEN), en la formulación y ejecución de un proyecto de producción de energía a través de biomasa, el cual podría concretarse en unos dos años.
El especialista sostuvo que el llamado método de pirólisis, que es la combustión directa de los desechos sin previo tratamiento para eliminar sus contaminantes, ya fue prohibido en la Comunidad Europea por sus efectos nocivos para la salud humana, por lo que recomendó que países como Nicaragua no deben dejarse “atrapar” por este tipo de tecnología que al final resulta peligrosa para la salud.
“Es absolutamente condenable cualquier tecnología que incinere y queme la basura sin que ésta sea tratada previamente, pues produce efectos peligrosos como cáncer de pulmón”, sostuvo.
200 MIL EMPLEOS
García Pinatti trabaja desde hace dos años en un proyecto auspiciado por la CNE, mediante el cual se pretende obtener energía a través de la biomasa que se encuentra actualmente distribuida en todo el país sin ningún aprovechamiento, como el bagazo de caña, el aserrín, los desechos forestales y los que resultan de trillado de granos básicos como el arroz y el maíz.
La biomasa pasaría por un proceso de descontaminación, luego sería utilizada como fuente de combustión para calentar el agua y con ello producir vapor en cantidades suficientes para accionar una planta generadora eléctrica.
Asimismo, dijo que el estudio de factibilidad del proyecto estimó que éste podría generar hasta 200 mil empleos, no sólo con la producción de la biomasa necesaria sino también con el desarrollo de diversos sectores productivos como la industria, que experimentaría un crecimiento sostenido al tener energía eléctrica a menor costo.
FONDOS EXTERNOS
Brasil está interesado en financiar el proyecto a través del Banco Nacional de Desarrollo Social y Económico, pero Pinatti auguró que la comunidad donante internacional también estaría dispuesta a aportar mayores recursos porque se trata de una obra factible desde el punto de vista tecnológico y ecológico.
Dijo que los fondos totales requeridos podrían rondar los 120 millones de dólares, pero inicialmente se necesitarían entre 20 y 30 millones de dólares, mientras el proyecto da sus primeras utilidades.