- El general retirado, quien quiere ser candidato presidencial a toda costa a pesar de prohibición constitucional, había amenazado con violencia de no ser inscrito
- Muere un periodista perseguido por un grupo de simpatizantes del partido de gobierno
ACAN-EFE
GUATEMALA.- La muerte de un periodista y de dos simpatizantes del partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) en el poder, ataques a la prensa, disturbios callejeros y amenazas de bombas, son el resultado de una protesta en favor del general José Efraín Ríos Montt el jueves.
El periodista guatemalteco Héctor Ramírez, de la sección de sucesos del noticiero de televisión “Noti 7” murió en las afueras del Centro Empresarial, en la capital, principal escenario de los disturbios, cuando era perseguido por una turba de simpatizantes del general retirado, de 77 años.
Ramírez, quien padecía de diabetes, falleció de un paro cardíaco y se convirtió en la primera víctima del clima de tensión que se vive en Guatemala por el empeño de Ríos Montt de participar como candidato presidencial en las elecciones generales del próximo 9 de noviembre.
Mientras, dos activistas del FRG, en el poder, murieron y otros 20 resultaron heridos en un accidente de tráfico cuando se dirigían a la capital para apoyar la manifestación desde el departamento norteño de Baja Verapaz.
Ríos Montt se ha propuesto ser candidato presidencial por el partido oficial FRG, pese a los problemas legales y constitucionales que conlleva su aspiración debido a su pasado golpista.
ACOSO A MEDIOS
También periodistas de diversos medios de comunicación y edificios privados fueron blanco de ataques de los centenares de manifestantes, entre pandilleros y ex patrulleros civiles, que son dirigidos por miembros del FRG, que viajan en vehículos oficiales en los que transportaron bombas incendiarias y neumáticos, según constató ACAN-EFE.
La manifestación en favor de Ríos Montt se debe a que no ha sido inscrito como candidato presidencial a las elecciones debido a una acción judicial promovida por el partido opositor Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).
Los seguidores de Ríos Montt la emprendieron también con fuertes consignas contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), la Corte de Constitucionalidad (CC) y el Tribunal Supremo Electoral (TSE), en cuyos lugares exigieron la inscripción de su líder.
AMENAZA DE BOMBAS
El Palacio de Justicia, en donde los magistrados deberán decidir si procede o no la candidatura presidencial de Ríos Montt, suspendida por un amparo judicial, tuvo que ser evacuada por las amenazas anónimas de dos bombas.
Los disturbios se registran tres días después de que Ríos Montt advirtiera en una rueda de prensa sobre actos de violencia, que su partido no podría controlar, si su candidatura para la contienda electoral no es admitida.
Esa velada amenaza del polémico militar causó la preocupación de la clase política y social, que responsabiliza al partido de gobierno de todos los hechos violentos durante el proceso electoral.
Según el candidato presidencial del opositor partido de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Alvaro Colom, quien ha frenado de forma temporal la inscripción de Ríos Montt con un amparo, el FRG está jugando con fuego.
El jefe del bloque parlamentario Arístides Crespo, se ha lavado las manos al afirmar que su partido no tiene ninguna responsabilidad en las manifestaciones, en las que algunos simpatizantes del militar portaban armas de fuego, palos y piedras y se cubrían los rostros con gorros pasamontañas.
A excepción de Crespo, los máximos dirigentes del partido oficial encabezados por Ríos Montt no han emitido ningún pronunciamiento sobre la muerte del periodista ni por los disturbios.
Dirigentes políticos de oposición y activistas sociales expresaron su indignación por la muerte de Ramírez, considerado el decano de los periodistas que cubren sucesos en Guatemala y por los actos de violencia que protagonizan los simpatizantes de Ríos Montt, actual presidente del Congreso.
Las acciones violentas son “consecuencia de la actitud terca del FRG y esa situación nos obliga a condenar la muerte del periodista que es la primera víctima de la tensión que provoca el partido oficial”, manifestó el candidato presidencial del Movimiento Cambio Nacional, Manuel Conde.
Los activistas humanitarios Frank LaRue y Myrna Mack, se unieron a las condenas y formularon un llamamiento a la cordura porque la protesta ya se salió del campo jurídico y se ha convertido en un problema político.
COMUNIDAD INTERNACIONAL EXPRESA GRAN PREOCUPACIÓN
La misión de observadores electorales de la OEA que se encuentra en Guatemala expresó su “profunda” preocupación por los “graves” actos de violencia.
La misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que dirige el ex presidente de Perú Valentín Paniagua, dijo en un comunicado que está analizando la coyuntura electoral que se ha producido desde la convocatoria a elecciones en mayo pasado.
“La misión lamenta que la violencia no sólo haya significado el asesinato de dirigentes, representantes o militares de diversas organizaciones políticas sino también que haya afectado a ciudadanos no comprometidos en la política”, sostiene el comunicado.
Por su lado, la Misión de las Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA), calificó de “crítica” la situación que vive el país .
“La situación es muy crítica, reiteramos el llamado a la no violencia a los partidos políticos y volver a una campaña pacífica”, dijo a periodistas la portavoz de la misión, Seda Pumpyanskaya. “Nos solidarizamos con la prensa que es una institución clave para el funcionamiento de una sociedad democrática”.
MENCHÚ PIDE MISIÓN INTERNACIONAL
La premio Nóbel de la Paz de 1992, Rigoberta Menchú, solicitó ayer al secretario general de la OEA, César Gaviria, el envío de inmediato de una misión de observación a Guatemala, tras los violentos disturbios. “Estamos haciendo un llamado a la OEA para que el señor Gaviria mande inmediatamente una misión de observación a Guatemala, porque ya les habíamos advertido que esta situación venía”, declaró la activista indígena.