Elízabeth Romero [email protected]
Un vigilante encontró la muerte ayer, aparentemente por causas naturales, en el centro de trabajo donde laboró como vigilante los últimos cuatro años de su vida.
El inusitado hecho ocurrió la noche del lunes en una ferretería, ubicada contiguo a la farmacia Argelia, cerca del mercado Iván Montenegro, cuando permanecía sentado en el servicio higiénico del lugar.
El vigilante fue identificado como Rigoberto Cano Norori, de 75 años, según confirmó una de sus hijas, María Lidia Cano, quien indicó que su progenitor se encontraba enfermo.
LO ENCONTRÓ UN AMIGO
El cuerpo fue descubierto después que su otro compañero de labores, pasó tocando la puerta por el negocio que cuidaba, como lo hacía rutinariamente.
Sin embargo, según testigos, al hombre le llamó la atención que éste no respondiera a su llamado y decidieron introducir al sitio a un niño que comprobó la fatal noticia: el vigilante había fallecido.
Fue entonces que el vigilante informó a los patrones de Cano sobre lo sucedido, y éstos a su vez lo transmitieron al Distrito Seis de la Policía que acudió al lugar a realizar las investigaciones correspondientes, en medio de gran cantidad de curiosos que se acercaron al sitio del hallazgo.