Eduardo Enrí[email protected]
Para convocar a la concentración de hoy, 19 de julio, los sandinistas han escogido una parte de la estrofa más famosa de “Cantares”, escrito por Antonio Machado y popularizado por Joan Manuel Serrat: “Se hace camino al andar”, rezan las mantas amarillas que han colocado por todo Managua, y las letras las han dibujado de todos colores, para disimular las que van en rojo y en negro.
¿Pero en realidad el Frente ha “andado”? Hoy celebran 24 años de haber entrado a aquella Plaza de la República o de la Revolución, que hoy ya no es plaza, mucho menos que sea de la República o de la Revolución, porque tampoco hemos tenido ni lo uno ni lo otro.
Después de 24 años, Daniel Ortega el Secretario Perpetuo del Partido, Bayardo Arce (el siempre fiel y confiable Bayardo) y Tomás Borge, el “fundador”, hablan de “andar”. O sea, caminar, avanzar, progresar. Pero son los mismos que ya estaban ahí cuando se adueñaron de una victoria que era de toda la gente. Quieren hacer camino cuando se han quedado paralizados, ¡momificados en su sed de poder! Son los mismos, plantean lo mismo y piensan lo mismo.
Es por eso que 24 años después todavía los oímos defender a sus amigos, aislados, anquilosados y dispersos por oscuras esquinas del mundo; hablan contra el “imperialismo” –una jugada que ya todos estamos convencidos no está en nuestra liga–; toman posiciones ciegas y doctrinarias contra el Tratado de Libre Comercio e incluso, a estas alturas pero con un perfil más bajo, fomentan la toma de tierras. Y además, armados de una arrogancia como pocas, todavía se niegan a reconocer y a tomar acciones concretas contra los abusos de su revolución, como la destrucción de una economía, la represión o el robo –no confiscación, robo–, de cuanta propiedad encontraron a su paso.
Por razones sociológicas que no tengo espacio para discutir aquí, el Frente Sandinista tiene todavía una buena parte del pastel electoral de este país. Un voto duro de al menos el 20 por ciento y otro porcentaje “flotante” de cerca del 15 ó 20 por ciento. Es por eso que sería bueno para todos, que estos señores comenzaran en realidad a andar, a hacer camino.
El problema no está en ser de izquierda. ¡Ojalá al menos se convirtieran en eso!, y no en simples saqueadores del poder, que lo único que les preocupa ahora es la tajada que van a lograr.
Pero la verdad es que tarde o temprano, si no en el 2006 entonces en el 2012 o después, el Frente Sandinista ganará unas elecciones presidenciales, puede lograr también mayoría parlamentaria, pero con esas “ideas” no van a ganar porque “anduvieron” sino porque sus adversarios retrocedieron, y entonces lo que nos espera es más miseria, pobreza y atraso.
Ya son 24 años, es hora de que empiecen a andar, a deshacerse del verde olivo y la cartuchera, que ya no los visten pero los llevan en el alma. Es hora de que empiecen a buscar y dar paso a gente joven, con capacidad de liderazgo, con ideas modernas, acordes a la velocidad alucinante del mundo de hoy, que se sientan más cómodos con una lap top que con un AK. Por una vez, hagan lo que predican y empiecen a andar.