Adolfo García Esquivel
La visión de la Unidad Liberal es fortalecer y consolidar la unidad de todos los liberales y construir una coalición democrática para lograr el triunfo electoral y gobernar con honradez, austeridad, eficiencia, eficacia, y con el respaldo del pueblo y la comunidad internacional.
No se puede permitir que el pasado de los años ochenta regrese; hay que lograr que el individuo, con su dignidad, sus esperanzas y sus sueños, prevalezca sobre la alternativa estatizante de los que se presentan como mesiánicos redentores.
La palabra liberal ha sido manipulada de tal forma que se asocia el liberalismo con gobiernos dictatoriales, abusivos, corruptos y violadores de los derechos humanos.
El verdadero liberalismo es civilista, no dictatorial; es transparente, no corrupto; respeta los derechos humanos, no los viola quitándole al más pobre el pan de su mesa para derrochar el dinero del pueblo en francachelas; y sobre todo, el liberalismo busca la libertad en todas sus formas. El liberalismo es la más ilustre filosofía política formulada por el hombre.
La Unidad Liberal le rinde homenaje a quienes se sacrificaron por los verdaderos principios liberales, como José Madriz, Juan Bautista Sacasa, René Schick y Ramiro Sacasa Guerrero.
Como presidente de la Unidad Liberal recojo el guante y juro ante la Patria que seguiremos la línea civilista del verdadero liberalismo: la búsqueda de la libertad de pensamiento, de expresión, de religión, de propiedad, de libertad económica, de residencia, de organización y movilización política, así como de elección y control de los gobernantes que las mismas personas colocan con sus votos en el poder.
Nada justifica la arbitrariedad, la injusticia, la soberbia, la crueldad y la práctica del estado botín.
Con el pacto y mediante una ley inconstitucional y discriminatoria se canceló la personalidad jurídica a los partidos políticos violentando los derechos de los ciudadanos. Los partidos políticos son fundamentales para la democracia e indispensables en un sistema de libertad. La Unidad Liberal da un rotundo no al bipartidismo que quiere asesinar el pluralismo político establecido en la Constitución Política de Nicaragua.
Con el pacto se preservaron intereses personales caudillescos que fueron convertidos en asuntos de Estado.
En la Unidad Liberal no se puede aceptar que un partido proponga alterar el orden constitucional, que dé un ultimátum al gobierno legítimamente electo por más del 56 por ciento de los nicaragüenses. Fue bochornoso el discurso del secretario del PLC amenazando al Presidente de la República con terminar este gobierno adelantando las elecciones o llamando a la constituyente. Pero eso y peor se puede esperar del grupo que rodea al ex presidente Alemán.
Aplaudo el coraje del Ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, de enfrentarse a las elegantes turbas alemancistas y ganarles la partida, lo que demuestra que en el PLC hay liberales de verdad que no están con la corrupción y el desgobierno, y a los cuales les hacemos un llamado de unidad.
El propósito de la Unidad Liberal es una necesidad para preservar la libertad y para darle continuidad a la democracia. Hay que mantenerse firmes e invitar a los liberales verdaderos y a los hermanos de todos los partidos democráticos a formar la unidad que garantice a Nicaragua que jamás vuelva a tener otro gobierno dictatorial.
El autor es presidente de la Unidad Liberal. Resumen del discurso que pronunció en la convención de UL el 13 de julio de 2003.