El queso nicaragüense está atrayendo el interés de compradores estadounidenses, los que pueden pagar hasta 1.65 dólares por libra. (LA PRENSA/M. Esquivel)

Queso atrae a EE.UU.

Al menos cinco importadores de Washington, Atlanta y Miami son potenciales compradores Mario José Moncada [email protected] El mercado de Estado Unidos está interesado en tener directas y constantes importaciones de queso de Nicaragua, donde un productor puede obtener un precio promedio de 1.65 dólares por libra (casi 25 córdobas), pero las plantas procesadoras deben cumplir […]

  • Al menos cinco importadores de Washington, Atlanta y Miami son potenciales compradores

Mario José Moncada [email protected]

El mercado de Estado Unidos está interesado en tener directas y constantes importaciones de queso de Nicaragua, donde un productor puede obtener un precio promedio de 1.65 dólares por libra (casi 25 córdobas), pero las plantas procesadoras deben cumplir una serie de requisitos de calidad y de seguridad cada vez más rigurosos para acceder a dicho mercado.

El experto norteamericano en temas lácteos, Zerrick Bynum, destacó ayer durante un seminario que impartió en el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), que la creciente población hispana en Estados Unidos, calculada en unos 30 millones de personas, representa un mercado étnico que debe ser aprovechado por las plantas procesadoras de queso de Nicaragua, para potenciar las exportaciones hacia ese país.

Bynum detalló que varios importadores están interesados en comprar una variedad de quesos nicaragüenses, como el Morolique, entre los que encuentran las empresas International Wholesalers Corporation y Río Grande Food Products de Washington; Latin Food Group y Webeco Foods de Miami; así como Olé Mexican Foods radicada en Atlanta.

El consultor del IICA en agronegocios, James Jhonson, estimó que todas estas empresas representa un potencial mercado para colocar hasta 6 millones de libras de queso al año, con un valor de 11 millones de dólares.

El principal reto es lograr que el consumidor norteamericano tenga la seguridad que se trata de un producto inocuo y que no lo va a enfermar, destacó Zerrick Bynum.

Recordó que las autoridades norteamericanas ejercen un estricto control sanitario, de etiquetado, de empaque y de embarque sobre este tipo de productos, hasta el punto de asegurarse que no lleva alguna sustancia que atente contra la salud de la población en el marco de un ataque bioterrorista.

Por eso aconsejó que, desde ya, las plantas procesadoras deben establecer una serie de normas como un acceso restringido a sus instalaciones “para que no venga un extraño y meta cualquier sustancia en el producto”.

42 MILLONES DE LIBRAS

Nicaragua logra exportaciones de queso y otros derivados lácteos por el orden de los 20 millones de dólares al año, de las cuales el 90 por ciento corresponden al mercado centroamericano, y el restante 10 por ciento a otros países como Estados Unidos.

James Jhonson, asesor del IICA, destacó que Estados Unidos consume al año hasta 42 millones de libras de diversos quesos elaborados o procedentes de Latinoamérica. Refirió que recientemente la planta El Triunfo, de Nueva Guinea, logró colocar 168 mil libras en el vecino del Norte, con un valor total de 252 mil dólares.

CABILDEAR POR CUOTA

El experto norteamericano, Zerrick Bynum, instó al gobierno de Nicaragua a cabildear ante Estados Unidos, para lograr la asignación de una cuota para las exportaciones de queso, con los cuales se tendría un mercado asegurado, con buenos precios y a bajos aranceles.

Países como Argentina, Costa Rica, Canadá, Israel, Irlanda, República Checa y la Unión Europea, gozan de ese beneficio de cuotas.

El viceministro de Fomento, Industria y Comercio, Javier Morales, reconoció que Nicaragua sólo puede exportar a Estados Unidos dentro de una cuota residual, donde se encuentran un buen número de países incluyendo Honduras y El Salvador, que actualmente son comercializadores intermediarios del queso nica, según funcionarios del IICA.

“Pero estamos en una estrategia de negociación, de cabildear para obtener una cuota, o bien un acceso libre sin aranceles dentro del Tratado de Libre Comercio (Cafta, por sus siglas en inglés)”, aseguró Morales.

Consideró que “no ha habido un esfuerzo exportador de los productores, porque le venden fácilmente a exportadores (intermediarios) de otros países”.

POBRES GANANCIAS

A un productor nicaragüense, por vender su queso a intermediarios de El Salvador y Honduras que luego exportan el producto hacia Estados Unidos, le pagan apenas entre 80 a 90 centavos de dólar por libra, cuando éstos intermediarios reciben 1.65 dólares por esa misma libra.

Economía

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