Jehú Hernández [email protected]
Los comerciantes del Mercado Roberto Huembes y principalmente los del sector de la terminal de buses, manifestaron preocupación por el hecho sangriento ocurrido el viernes por la tarde, en el que un sujeto disparó contra otro que se encontraba tomando licor en uno de los bares de ese sector, y piden que se cierren las cantinas.
Según un directivo de la Cooperativa de Pequeños Comerciantes Unidos de los Mercados de Managua, que por temor a represalias prefirió omitir su nombre, la existencia de esas “cantinas” le da mala imagen al mercado y, por ende, disminuye la afluencia de ciudadanos que requieren hacer sus compras.
“Nosotros hemos solicitado a la administración del mercado, a Commema, a la Alcaldía de Managua y a la Policía Nacional, que tomen cartas en el asunto, pero hasta la fecha no han hecho nada. Nosotros queremos que los cierren”, indicó.
Advirtió que esos lugares a veces sirven de guarida para los delincuentes que huyen despavoridos después de cometer alguna fechoría y que, sin afirmar ni descartar, tiene la impresión de que los propietarios estuvieran de acuerdo y hasta los protegen.
“Además de unas 20 cantinas que operan con permiso de la administración y de la Policía de ese sector, hay otros tramos pequeños que venden agua u otros productos, pero que de manera camuflada venden guarón”, aseguró.
BALA PERDIDA
Además, un comerciante de abarrotes mostró temor de que en un determinado momento, una bala perdida pueda lesionar o matar a alguien, ya sea cliente o trabajador del mercado. “Con el hombre que hirieron ayer (viernes), nosotros también corrimos peligro, porque una bala perdida nos pudo matar”, dijo.
“En este sector de la terminal de buses se dan los casos más graves de crímenes. En uno de esos bares trabajaba la mesera que encontraron muerta en el cauce que pasa a la orilla del mercado. Aquí no hay seguridad para nadie; ni para los comerciantes ni para la gente que viene a hacer sus compras”, aseguró.
“Pedimos a la Policía que haga algo para frenar esa delincuencia. El Ministerio de Salud, por ejemplo, debería supervisar esos establecimientos, para saber si llenan los requisitos de salubridad, y que la Policía exija algún tipo de récord a las meseras y resto del personal que labora en ellos”, señaló.