- Régimen comunista desatiende clamor internacional por la liberación de activistas en pro de la democracia
- Familiares denuncian condiciones infrahumanas en que mantienen a los disidentes
Reuters
LA HABANA.- A pesar de las peticiones internacionales de clemencia, el Tribunal Supremo de Cuba ha ratificado ya la mayoría de las altas penas de cárcel impuestas a 75 disidentes en abril, denunciaron el lunes fuentes de la disidencia y familiares.
Hasta el momento han sido confirmadas 50 sentencias, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, entre ellas las penas de 20 años de cárcel para el poeta y periodista independiente Raúl Rivero, el opositor Héctor Palacios y el economista disidente Oscar Espinosa Chepe.
“No le rebajaron nada, es una condena injusta, es increíble que a un hombre le echen esa cantidad de años por escribir lo que piensa”, dijo Blanca Reyes, la mujer de Rivero, tras acudir el lunes a recoger el recurso. Reyes afirmó que iba a pedir una revisión de la causa de su esposo.
Varios países, grupos internacionales y personalidades como el Papa Juan Pablo II han pedido al Gobierno de Cuba que libere a estos opositores, quienes fueron acusados de estar conspirando con Estados Unidos para acabar con la revolución castrista.
Pero aparentemente estos llamados no han sido tenidos en cuenta por el gobierno del presidente Fidel Castro, quien además ha lanzado recientemente claras advertencias a los disidentes que quedan en libertad para que pongan fin a sus contactos con diplomáticos.
Para protestar contra los encarcelamientos, la peor represión contra la disidencia en décadas, la Unión Europea aprobó una serie de sanciones diplomáticas que han enfurecido al Gobierno de Cuba y colocado las relaciones de la isla con el grupo europeo en su nivel más bajo.
Esas sanciones contemplan reducir las visitas bilaterales y la participación en actos culturales, invitar a disidentes a las recepciones por las fiestas nacionales europeas y revisar la posición común de la UE que condiciona las relaciones con Cuba a la situación de los derechos humanos en la isla.
DESAFIO A REPRESION
Apesar de las advertencias del Gobierno, tanto diplomáticos europeos como disidentes coinciden en la necesidad de seguir manteniendo el contacto. “No se les puede cerrar la puerta”, dijo un diplomático europeo.
“El Gobierno está tratando de coaccionarnos, pero yo voy a asistir adonde quiera que me inviten, ése es mi derecho, ya tengo asumido que me pueden meter preso’’, dijo el disidente Vladimiro Roca, quien ya cumplió cinco años de cárcel por su labor disidente.
EN CONDICIONES DEPLORABLES
La mayoría de los 75 disidentes encarcelados, que han cumplido ya tres meses en la cárcel, se encuentran en celdas de aislamiento en prisiones de máxima seguridad bajo condiciones infrahumanas, según la Comisión Cubana, que observa la situación de los prisioneros en la isla mediante contactos con las familias.
Además, las visitas familiares se han reducido a una cada tres meses, según algunas de las esposas de los presos. Varios de los condenados, señalan los familiares, tienen problemas de salud que se están agravando en prisión, como es el caso de Oscar Espinosa Chepe, quien sufre de cirrosis.