El terrible rechazo a la responsabilidad paterna

Andrea Solórzano Ruiz*

“El problema no es de los niños que ostentan papás… el problema señor, sigue siendo sembrar amor”.
Silvio Rodríguez

Hace poco leí en una revista de salud editada por la casa farmacéutica Pfizer, un artículo titulado: Hijos de la pasión… hijos del amor. Me llamó la atención pues tiene que ver con la palabra “bastardos”.

Esta palabras tiene, aún en nuestra sociedad moderna, un significado peyorativo. Es una manera de ofender a una persona que nació fuera del matrimonio. Según el artículo, su origen se deriva de fils de basta. Bast significa “una paca usada como lecho por arrieros y casi todas las sociedades, se ha discriminado ciegamente contra los niños de la bast”.

Grandes personajes que han sido condenados por su ilegitimidad, hoy son evocados por su papel en la historia. Por ejemplo, el Rey Arturo, Guillermo el Conquistador, Leonardo de Vinci, Augusto Comte, Alejandro Dumas, Lucrecia Borgia. Y en Nicaragua, Augusto Calderón Sandino y Carlos Fonseca Amador, entre otros.

En nuestro país, al “bastardo” se le llama “hijo natural” y con especial orgullo, algunos hombres, dizque padres, le dicen hijo “por fuera”, una “canita al aire, un “traspiés”, etc. Y reafirmando su masculinidad, con énfasis dicen la cantidad, como un reconocimiento a su machismo.

Generalmente, estos “hijos de la pasión…” o hijos naturales, no reciben de sus viriles y guapos padres, atención económica y mucho menos emocional y amorosa. Muchas veces lo único que se obtiene de ellos es desprecio y negativas.

En un país tan pobre como Nicaragua, la cifras de madres solteras preocupan. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en el documento Indicadores Básicos, Encuesta Nacional sobre Medición del Nivel de Vida 2001, arrojó que a nivel nacional, hay un 28.3 por ciento de mujeres entre 15 años a más, que son madres solteras. En la zonas urbanas es un 34.2 por ciento y en la zona rurales un 19 por ciento.

La pobreza muchas veces impide que las mujeres demanden por la vía legal la responsabilidad paterna. También el desconocimiento, el no saber a dónde recurrir, y el temor de perder aún más.

Y es más fácil cuando se trata de un personaje público, que se ampara del poder institucional, de sus contactos, de su grandes amigos, de su puesto, etc.

Personajes que deben ser ejemplo, porque algunos representan a la ciudadanía, a la autoridad, a la seguridad pública y promueven o aplican las leyes.

Es una pena para Nicaragua, ver a los hijos e hijas mendigar un derecho natural, y a los padres negándose a cumplir con una obligación contenida en nuestras leyes civiles y en especial en nuestra Constitución. Es más lamentable aún, que fuera de la luz pública, muchos altos funcionarios, no por ignorancia o por problemas económicos, sino por capricho, además de violar nuestra Carta Magna, también violan los derechos humanos de los niños y las niñas, contenidos en el Código de la Niñez y la Adolescencia, pues le niegan una pensión alimenticia a sus pequeños.

Junto a la difícil situación económica, estos “padres” directa o indirectamente, fuerzan a estas criaturas a trabajar, al negarles el sustento de cada día y el cariño de padre. Entonces, a propósito del Día del Padre, felicidades mujeres que hacemos de papá y mamá.

* La autora es comunicadora social.  

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